
El fuero maternal protege a las trabajadoras embarazadas de despidos injustificados, incluyendo a quienes tienen contratos a plazo fijo.
La normativa del fuero maternal en Chile garantiza la protección de las trabajadoras embarazadas, impidiendo su despido durante un período específico. Esta legislación se aplica no solo a trabajadoras con contratos indefinidos, sino también a aquellas con contratos a plazo fijo, así como a funcionarias públicas, incluyendo miembros de las Fuerzas Armadas, Carabineros y la Policía de Investigaciones. Además, el fuero maternal se extiende a casos de adopción, con el objetivo de evitar que las empresas terminen la relación laboral de manera injusta.
Según la Dirección del Trabajo (DT), el fuero maternal comienza desde el nacimiento del hijo y se extiende hasta un año después de finalizar el permiso postnatal, excluyendo el postnatal del padre. Este período de protección dura un total de un año y 84 días, asegurando que las trabajadoras no sean despedidas durante este tiempo.
En el caso de trabajadoras con contratos temporales, el despido está prohibido incluso si el fuero maternal excede el plazo estipulado en el contrato laboral. Durante este tiempo, el empleador está obligado a continuar pagando las remuneraciones correspondientes. Si un empleador desea finalizar el vínculo laboral, debe obtener autorización previa de un Tribunal Laboral competente. En caso de que se realice un despido sin dicha autorización, la trabajadora tiene el derecho de acudir a la Inspección del Trabajo o a los tribunales para exigir su reincorporación inmediata y el pago de los sueldos adeudados.