En Chile, las personas desempleadas pueden acceder a diversos beneficios económicos que les brindan apoyo mientras buscan un nuevo empleo. Estos aportes están diseñados para cubrir necesidades básicas y proporcionar estabilidad financiera en un periodo que puede ser complicado, siempre que se cumplan ciertos requisitos relacionados con las cotizaciones y la situación previsional del trabajador.
Durante abril de 2026, destacan tres principales ayudas disponibles para quienes se encuentran sin trabajo: el Seguro de Cesantía, el Fondo de Cesantía Solidario y el Subsidio de Cesantía, cada uno con condiciones específicas para su acceso. El Seguro de Cesantía se financia con los ahorros del trabajador, mientras que el Fondo de Cesantía Solidario actúa como respaldo cuando esos fondos se agotan. Por su parte, el Subsidio de Cesantía está destinado a quienes no cumplen con los requisitos para acceder al seguro, ofreciendo apoyo por un tiempo limitado junto a otros beneficios asociados.
El Seguro de Cesantía protege a los trabajadores que han quedado cesantes debido a despido, renuncia o finalización de contrato, otorgando prestaciones económicas, de salud, social y previsional. Para acceder a este beneficio, es necesario estar cesante y tener un mínimo de 10 cotizaciones si se ha tenido un contrato indefinido, o al menos cinco cotizaciones si el contrato fue a plazo fijo o por obra. La solicitud se puede realizar a través de la sucursal virtual de la Administradora de Fondos de Cesantía (AFC) o de manera presencial en sus oficinas.
El Fondo de Cesantía Solidario está destinado a quienes no cuentan con recursos suficientes en su Cuenta Individual de Cesantía al momento de perder su trabajo, así como a aquellos que han agotado los recursos del Seguro de Cesantía. Para acceder a este fondo, se deben cumplir ciertos requisitos, como estar cesante al momento de la solicitud y tener al menos 10 cotizaciones pagadas en los 24 meses previos al despido, o 8 cotizaciones si se está en una zona en estado de catástrofe. Además, las tres últimas cotizaciones deben ser continuas y del mismo empleador.
El Subsidio de Cesantía, por su parte, está destinado a quienes no cumplen con los requisitos del Seguro de Cesantía y se paga a través del Instituto de Previsión Social (IPS) o las cajas de compensación. Este subsidio se otorga por un máximo de 360 días y permite acceder a asistencia médica gratuita, así como a la Asignación Familiar y/o Maternal por cargas familiares y la Asignación por Muerte. La solicitud debe realizarse ante la institución previsional correspondiente.
Además de estos beneficios económicos, la Bolsa Nacional de Empleo (BNE) es una plataforma que permite a los usuarios encontrar ofertas laborales en distintos organismos públicos y privados. La inscripción en este sistema es gratuita y está abierta a cualquier persona mayor de edad. Estar registrado en la BNE es un requisito para acceder a los beneficios del Fondo de Cesantía Solidario, ya que acredita que la persona está en búsqueda activa de empleo.