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Conductores chilenos: cuatro conductas de riesgo que aumentan accidentes de tránsito según estudio de la ACHS

Estudio revela hábitos de riesgo en conductores chilenos que aumentan accidentes.
Estudio revela hábitos de riesgo en conductores chilenos que aumentan accidentes.

Un estudio de la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) y Datavoz ha identificado conductas de riesgo que incrementan la probabilidad de accidentes de tránsito entre los conductores chilenos. La investigación, que encuestó a 1.103 adultos entre el 27 de febrero y el 11 de marzo, se centró en los comportamientos que ponen en peligro tanto a los conductores como a los peatones, clasificando las conductas en cuatro categorías: mal genio, apurado, cansado y pegado.

El análisis reveló que el 6,1% de los conductores admitió exhibir comportamientos asociados al “mal genio”, que incluyen impaciencia, uso frecuente de la bocina y gestos agresivos ante errores de otros. Este comportamiento es más común entre las mujeres, con un 7,1%, y entre los ciclistas, quienes lideran esta categoría con un 12,8%, seguidos por peatones y automovilistas.

En cuanto a la prisa al volante, casi uno de cada cinco conductores (19,7%) maneja de manera apresurada, superando límites de velocidad y cambiando de carril de forma repetida. Los hombres y los motociclistas son los que más frecuentemente muestran estas conductas, con un 26,3% y un alarmante 44%, respectivamente.

La fatiga también se presenta como un factor de riesgo significativo, ya que el 3,3% de los encuestados admitió conducir con somnolencia o tras haber dormido pocas horas. Este problema afecta más a los hombres y a los mayores de 45 años, quienes a menudo recurren a estrategias como el consumo de café o bebidas energéticas para mantenerse despiertos, lo que aumenta el riesgo de accidentes por fatiga.

La distracción al volante es otro de los problemas más comunes, con un 58,4% de los encuestados que utilizan dispositivos tecnológicos mientras se desplazan. Los jóvenes de entre 18 y 29 años son los más propensos a esta conducta, alcanzando un 76,8%, y los peatones son los más distraídos, con un 67,5%. Las actividades más frecuentes incluyen escuchar música, hacer llamadas y utilizar GPS, aunque también se reporta el uso de redes sociales y el envío de audios.

Este estudio proporciona información crucial que puede ser utilizada para diseñar políticas de prevención y campañas de educación vial más efectivas, abordando así las conductas que contribuyen a la siniestralidad en las vías públicas.

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