A partir de enero de 2026, se implementará el Beneficio por Años Cotizados, un aporte estatal que complementará la pensión base de aquellos que se jubilen por vejez o invalidez a través de AFP o compañías de seguros. Esta iniciativa es parte de la Reforma de Pensiones que fue aprobada en marzo y tiene como objetivo reconocer la trayectoria laboral de los trabajadores que han realizado aportes previsionales a lo largo de su vida laboral. El beneficio se entregará en Unidades de Fomento (UF), calculándose en 0,1 UF por cada 12 meses de cotizaciones, con un máximo de 2,5 UF mensuales, lo que equivale a aproximadamente $98.000, correspondiente a 25 años de aportes.
En cuanto a la elegibilidad para recibir este beneficio, se establece que el bono se pagará a partir de los 65 años, siempre que la persona cumpla con los requisitos de cotización. Para las mujeres, se requiere un mínimo de 120 meses cotizados, es decir, 10 años, mientras que para los hombres, el mínimo es de 240 meses cotizados, lo que equivale a 20 años. En ambos casos, el tope máximo de cotizaciones es de 300 meses, que pueden ser continuos o discontinuos. Es importante señalar que, para las mujeres que se pensionen a partir de 2028, el requisito de cotización aumentará de manera gradual, alcanzando un mínimo de 15 años para el año 2035.
El Beneficio por Años Cotizados se comenzará a pagar en enero de 2026 a todas las personas que ya estén pensionadas y que tengan 65 años o más, siempre que cumplan con los requisitos establecidos. Aquellos que se jubilen después de esta fecha recibirán el beneficio automáticamente junto con su pensión. Para los pensionados que aún no hayan alcanzado los 65 años, el beneficio comenzará a pagarse desde el mes en que cumplan esa edad. Este nuevo aporte se presenta como un refuerzo estable y vitalicio para los ingresos de los jubilados, premiando los años de cotización y fortaleciendo la seguridad social en el país.

