
Tres estudiantes de la Universidad Austral de Chile fueron formalizados este lunes por un ataque a la ministra de Ciencias, Ximena Lincolao, en un incidente que ha generado gran atención mediática. La audiencia de formalización se llevó a cabo en el Tribunal de Garantía de Valdivia, donde se determinó que los imputados, una mujer y dos hombres, quedaran sujetos a medidas cautelares de arraigo nacional y firma quincenal en la Comisaría de Niebla.
El juez Pedro Yáñez rechazó tanto la solicitud de prisión preventiva presentada por el Consejo de Defensa del Estado como la petición de arresto domiciliario del Ministerio Público. En su argumentación, el magistrado destacó la importancia de que los estudiantes continúen con sus estudios durante el periodo de 120 días establecido para la investigación del caso. Los detenidos fueron identificados como María Madariaga Rojas, ex presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad Austral de Chile, y sus compañeros Pablo Vásquez y Joaquín Monje, este último también acusado de agredir a un funcionario de la Armada.
El Ejecutivo ha presentado una querella contra “quienes resulten responsables como autores, cómplices o encubridores” del ataque, buscando que se les imponga una pena de reclusión menor en su grado medio o una multa que oscila entre 700 mil y un millón de pesos chilenos, equivalente a entre 11 y 15 unidades tributarias mensuales.
Este incidente ha suscitado reacciones diversas en el ámbito político, donde el presidente de la Cámara y el jefe de bancada de Renovación Nacional han expresado posturas que parecen contradecir las intenciones del Ejecutivo en la tramitación de la Ley de Reconstrucción. Expertos de sensibilidad de izquierda han advertido que la ley miscelánea podría agravar la situación fiscal del país.
En otro contexto, desde la oficina del gabinete nipón se aclaró que un reciente aviso no corresponde a una predicción de sismo, mientras que se discuten temas de reformas tributarias que deben ser abordados en leyes separadas, según lo indicado por representantes de la Democracia Cristiana. La situación actual refleja la complejidad de la política chilena, donde la historia y las reformas continúan siendo temas de debate.