El Parlamento húngaro continúa su proceso legislativo el lunes, buscando restringir las libertades de las personas LGBTIQA+, con una votación que tiene como objetivo incluir en la Constitución la existencia de solo dos géneros: masculino y femenino, entre otras enmiendas.
Detalles de la votación
La votación está programada para llevarse a cabo poco después de las 17:00 horas (15:00 GMT) en Budapest. Se anticipa que esta sesión legislativa podría estar marcada por las protestas de la oposición, en un contexto donde miles de personas ya han salido a las calles en contra de los recientes cambios legislativos que han facilitado la prohibición del desfile anual del Orgullo, que se celebra en junio.
Iniciativas del gobierno
El primer ministro nacionalista Viktor Orban, quien en marzo prometió una “gran limpieza de Pascua”, también tiene planes para impulsar una enmienda que califica a los ciudadanos con doble nacionalidad como traidores a la nación. Esta medida se enmarca dentro de un contexto más amplio de restricciones a las libertades civiles en el país.
Modificaciones constitucionales
La votación del lunes también incluye una enmienda que establece que una persona es “o un hombre o una mujer”, en línea con un decreto firmado por el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump. Desde 2019, la Constitución húngara ya estipulaba que el matrimonio solo puede ser entre un hombre y una mujer.
Impacto en derechos LGBTIQA+
La legislación actual también impide que las parejas del mismo sexo adopten niños. Además, las personas transgénero ya no tienen la posibilidad de cambiar su nombre o género en los documentos oficiales. Desde 2021, se ha prohibido hablar a los menores sobre “homosexualidad y reasignación de sexo”.
Enmienda sobre derechos de los niños
Otra enmienda que se someterá a votación el lunes establece “la primacía del derecho de los niños a un correcto desarrollo físico, mental y moral sobre cualquier otro derecho”. Esta disposición tiene como objetivo reforzar la base jurídica de la prohibición del desfile del Orgullo, que se ha justificado en nombre de “la protección de la infancia”.

