A menos de una semana de la celebración de Semana Santa, el intento por establecer el Viernes Santo como un feriado irrenunciable ha quedado, nuevamente, en suspenso. A pesar de que la Comisión de Trabajo de la Cámara Baja había dado su aprobación a la iniciativa, la falta de consenso entre los comités parlamentarios y la ausencia de urgencia por parte del Ejecutivo han impedido su avance en el Congreso.
Diversas bancadas parlamentarias han reconocido esta situación a Emol. La diputada Camila Musante (IND-PPD) explicó que “el día viernes se solicitó la unanimidad de los comités parlamentarios para poder votar el proyecto de ley que establece el Viernes Santo como un feriado irrenunciable. Sin embargo, los comités parlamentarios de republicanos y Evópoli no dieron la unanimidad, por lo tanto, no se va a poder tramitar este proyecto”. Además, Musante apuntó al rol del Gobierno, indicando que “el Ministerio de Hacienda cerró la puerta a declarar como irrenunciable el Viernes Santo”.
Desde la UDI, el diputado Henry Leal coincidió en que “no hubo apoyo del Gobierno, no hubo unanimidad de los comités parlamentarios y se hace prácticamente imposible verlo y que pase al Senado y se convierta en ley”. Por su parte, Miguel Mellado (RN) advirtió que el proyecto “queda en cola para verlo en semanas posteriores” y que no hay certeza de que se mantenga en tramitación durante el resto del año legislativo.
Otros parlamentarios han lamentado la falta de voluntad política para legislar con anticipación en torno a una fecha que consideran significativa para el mundo cristiano. El diputado Héctor Barría (DC) criticó: “No puede ser que los grandes accionistas del retail planifiquen con anticipación sus vacaciones para esta fecha, mientras las y los trabajadores deban trabajar rompiendo esta tradición”.
En la misma línea, el diputado Mauro González (RN) valoró el sentido familiar y espiritual de la jornada, señalando que “hemos presentado un proyecto de ley para que este feriado sea irrenunciable. Esperamos que el Gobierno apoye esta moción y tenga un gran respaldo acá en el Congreso Nacional”.
Sin embargo, no todos están de acuerdo con la iniciativa. Jorge Guzmán (Evópoli) cuestionó la constitucionalidad del proyecto y su tramitación exprés, afirmando que “no camina en la línea de las actuales necesidades de Chile”.
A pesar de que la mayoría de los comités mostró disposición para discutir la iniciativa, la falta de unanimidad y de urgencia oficial han sellado su destino para este año. Todo indica que la discusión sobre el carácter irrenunciable del Viernes Santo deberá esperar hasta futuras legislaciones.

