
La senadora electa Vanessa Kaiser, del Partido Nacional Libertario (PNL), ha defendido la decisión de su partido de no unirse al gabinete del presidente electo José Antonio Kast, argumentando que la oferta del mandatario fue insuficiente. Kaiser, quien se pronunció a través de redes sociales, destacó que la propuesta de Kast incluía solo un ministerio para el PNL y una o dos subsecretarías, lo que consideró inadecuado para el peso político que su partido representa tras obtener 1.8 millones de votos en las elecciones.
Kaiser expresó su descontento al señalar que “no estamos dispuestos a conversar porque eso no es una oferta”. En su mensaje, enfatizó que el PNL no busca convertirse en parte de la “casta política” y que no están interesados en aceptar “cargos ratones” que no les permitan ejercer una influencia real en el gobierno. “Esto de transformarse en la Democracia Cristiana y andar peleando por algunos cargos ratones, ¿no le parece a usted que sería transformar al Partido Nacional Libertario en parte de la casta?”, cuestionó.
A pesar de su decisión de no participar en el gabinete, Kaiser aseguró que apoyarán al gobierno de Kast en todo lo que beneficie a Chile, reafirmando su compromiso con el país. En este contexto, el presidente electo ha instado a su equipo a enfocarse en la emergencia que afecta a la zona del Biobío, donde se ha declarado estado de catástrofe debido a incendios forestales que han dejado 15 fallecidos y han consumido más de 8,000 hectáreas.
El alcalde de Penco, Rodrigo Vera, describió la situación como “más fuerte que el terremoto”, mientras las autoridades continúan trabajando para controlar los focos activos de incendio en las regiones del Biobío y Ñuble. En medio de esta crisis, el gobierno también enfrenta el cierre del Sename, que ha dejado interrogantes sobre el futuro de la delincuencia juvenil en el país y la capacidad del nuevo modelo de reinserción para abordar estos desafíos.
Por otro lado, en el ámbito internacional, el presidente de Estados Unidos ha anunciado la imposición de aranceles de hasta el 25% a países europeos que no apoyen su plan de anexar Groenlandia, lo que podría tener repercusiones en las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Europa.