La Unión Europea ha acordado designar a la Guardia Revolucionaria de Irán como una organización terrorista, según lo anunciado por Kaja Kallas, jefa de la diplomacia comunitaria. Esta decisión se produce en el contexto de la represión de las protestas ciudadanas en Irán, que han sido objeto de informes recientes sobre la brutalidad de las fuerzas de seguridad del país.
El acuerdo informal alcanzado por los ministros de Relaciones Exteriores de la UE requiere ahora su aprobación formal, lo que implica que todos los estados miembros deben estar de acuerdo. Kallas subrayó que “cualquier régimen que mata a miles de sus propios ciudadanos está trabajando en su propia desaparición”, refiriéndose a la situación actual en Irán.
La decisión de incluir a la Guardia Revolucionaria en la lista de organizaciones terroristas ha sido discutida durante años, y aunque países como Francia y España habían expresado preocupaciones sobre las posibles repercusiones diplomáticas, Kallas aseguró que “se han calculado los riesgos”. Aclaró que las interacciones diplomáticas con el ministro de Asuntos Exteriores de Irán no se verán afectadas por esta designación, lo que sugiere que los canales de comunicación seguirán abiertos.
Fuentes diplomáticas habían indicado que la Guardia Revolucionaria ya estaba sujeta a sanciones por parte de la UE, lo que limita el impacto práctico de esta nueva designación. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, celebró el acuerdo en redes sociales, afirmando que era una medida esperada y que “terrorista” es el término adecuado para describir a un régimen que reprime violentamente a su propio pueblo.
Además de la designación de la Guardia Revolucionaria, el Consejo de la UE impuso sanciones a otros altos funcionarios iraníes, incluyendo al ministro del Interior, Eskandar Momeni, y al fiscal general, Mohammad Movahedi Azad, por su papel en la represión de las protestas. Estas sanciones se dirigen a 15 individuos y seis entidades que, según la UE, son responsables de violaciones graves de derechos humanos en Irán, que incluyen el uso de la violencia y detenciones arbitrarias contra manifestantes pacíficos.

