La tensión en el Estrecho de Ormuz ha escalado este miércoles 8 de abril de 2026, tras el anuncio de un cese al fuego por parte del presidente estadounidense Donald Trump, que se implementaría por un periodo de dos semanas. Sin embargo, Irán ha respondido cerrando nuevamente el paso marítimo, utilizando minas submarinas y amenazando con el uso de misiles desde las islas cercanas al estrecho.
Este nuevo cierre se produce en medio de un contexto de violencia en la región, específicamente tras los intensos bombardeos de Israel en el Líbano, que han dejado un saldo de cientos de víctimas. A pesar de un acuerdo de tregua, Teherán considera que estos ataques contra su aliado, Hezbolá, constituyen una violación del espíritu del pacto de paz.
Durante una breve apertura del estrecho, solo dos barcos lograron transitar, lo que pone de manifiesto el control que Irán ejerce sobre esta crucial vía de transporte de petróleo. El país ha habilitado un “corredor inteligente” muy limitado, lo que subraya su capacidad para influir en el tráfico marítimo y, por ende, en el mercado global del crudo.
Desde la Casa Blanca, se ha intentado tranquilizar a los mercados afirmando que el tráfico marítimo está aumentando. Sin embargo, la realidad en el terreno indica que las navieras son reacias a arriesgarse a navegar por una zona que ha sido minada, lo que complica aún más la situación.
En el ámbito diplomático, se ha generado un nudo en las negociaciones debido a la propuesta de diez puntos presentada por Irán, que Trump había calificado inicialmente como “viable”. Esta propuesta incluye el cese de hostilidades en todos los frentes, el levantamiento de sanciones y compensaciones por la reconstrucción. Sin embargo, la administración Trump mantiene un plan más exigente de 25 puntos, que incluye inspecciones nucleares rigurosas y la desarticulación total del programa de misiles iraní.
Trump ha reafirmado que su propuesta de 25 puntos es la única válida, lo que ha deslegitimado los avances logrados con la propuesta de diez puntos de Irán, aumentando así la incertidumbre en las negociaciones y en la región.

