Ternium refuerza su estrategia de crecimiento en América Latina ante la creciente competencia del acero chino y la implementación de medidas antidumping por parte de los gobiernos de la región.
Ternium, reconocida como la principal siderúrgica de América Latina, continúa con sus planes de expansión, confiando en que los gobiernos de la región han comenzado a reaccionar ante la competencia desleal proveniente de China, según lo declarado por su director ejecutivo, Máximo Vedoya. En los últimos dos años, la llegada masiva de acero chino a precios bajos ha llevado a muchas plantas en todo el mundo a realizar recortes significativos. Sin embargo, Ternium está aumentando sus inversiones, especialmente en México, donde las autoridades han implementado medidas antidumping más estrictas para proteger el crecimiento del sector manufacturero. Vedoya comentó en una entrevista reciente que “estamos aumentando empleos en México, estamos creciendo, no estamos frenando para nada”.
Además, Vedoya mencionó que el gobierno de Brasil también ha comenzado a tomar medidas en este contexto. La emergencia de China como el principal productor mundial ha generado una demanda creciente de materias primas en América Latina, pero al mismo tiempo ha debilitado las industrias manufactureras locales. En este sentido, Vedoya destacó que, a medida que la economía china ha mostrado signos de desaceleración, el país asiático ha incrementado sus exportaciones, inundando el mercado global con acero a bajo costo justo en un momento en que el mundo está volviendo hacia el proteccionismo. En respuesta, varios países latinoamericanos están adoptando políticas similares a las de Estados Unidos y Europa, imponiendo aranceles elevados a las importaciones chinas. Vedoya afirmó: “Ninguna empresa en el mundo puede competir con el Estado chino. Todos los países se están dando cuenta de que tienen que hacer algo”.
En este contexto, Vedoya indicó que Ternium se encuentra en una posición favorable para beneficiarse de las iniciativas que buscan trasladar las cadenas de suministro de manufactura a México, un fenómeno conocido como nearshoring. Sin embargo, enfatizó que el nuevo gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien asumió el cargo el 1 de octubre, debe establecer reglas claras para la inversión privada y el gasto en infraestructura, lo que es crucial para capitalizar la creciente demanda. “El gobierno tiene que decir dónde quiere que esté el sector privado y dónde no”, subrayó Vedoya, aludiendo a que los proyectos de infraestructura y generación de energía representan oportunidades significativas para la inversión. Además, sugirió que la administración de Sheinbaum debería enfocarse en invertir en energía renovable y en la reducción de los costos energéticos a través de la Comisión Federal de Electricidad, la empresa estatal encargada de la electricidad en México.

