
Un estudio reciente realizado en Taiwán ha demostrado que 30 minutos de ejercicio aeróbico pueden ofrecer un impulso cognitivo a corto plazo en individuos con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). La investigación fue liderada por el neurocientífico Hsiao-I Kuo de la Universidad Nacional de Taiwán, quien también destacó que actividades como caminar rápido, trotar, nadar, bailar o andar en bicicleta pueden ser beneficiosas para este grupo de personas.
Impacto del ejercicio aeróbico en el TDAH
El estudio revela que en personas sin TDAH, el ejercicio aeróbico tiende a aumentar la excitabilidad en la corteza cerebral y a disminuir los procesos inhibitorios de la actividad neuronal. Este efecto es comparable al que se observa con la administración de metilfenidato, un medicamento comúnmente utilizado para tratar el TDAH.
Por otro lado, en individuos diagnosticados con TDAH, el metilfenidato incrementa la inhibición intracortical, lo que podría ser un factor que explique su eficacia en la mejora de la concentración. Investigaciones anteriores han indicado que las personas con TDAH presentan niveles significativamente más bajos de inhibición intracortical en comparación con la población general.
Objetivo de la investigación
Este contexto llevó a los investigadores a explorar si el ejercicio aeróbico podría inducir un efecto similar al del metilfenidato, mejorando así el rendimiento cognitivo en aquellos que padecen el trastorno.
Resultados del estudio
El estudio incluyó a 26 adultos con TDAH no medicados, con una edad promedio de 23 años, y 26 participantes que no presentaban el trastorno. Los voluntarios participaron en dos sesiones de ejercicio en bicicleta estática, que consistieron en un calentamiento de 5 minutos, seguido de 20 minutos de entrenamiento y 5 minutos de enfriamiento. También se llevaron a cabo sesiones en las que los participantes permanecían sentados en la bicicleta mientras veían un documental sobre la naturaleza.
Evaluación del desempeño cognitivo
Antes y después de cada sesión, los investigadores evaluaron el desempeño de los participantes en diversas tareas cognitivas. Además, se utilizó estimulación magnética transcraneal (TMS) para analizar la inhibición intracortical a corto intervalo (SICI) y la facilitación intracortical (ICF).
Hallazgos clave
Los resultados del estudio indicaron que el ejercicio aeróbico aumentó la inhibición intracortical en los participantes con TDAH, quienes también mostraron mejoras en su desempeño en tareas relacionadas con el autocontrol y la inhibición motora. En contraste, los participantes sin TDAH experimentaron una mejora en el aprendizaje motor, pero una reducción en la inhibición intracortical, sin que esto afectara su control inhibitorio.