Tania Muñoz, residente en La Serena, en la región de Coquimbo, enfrenta una situación complicada al intentar inscribir a su hija Leah en el Registro Civil. La niña nació el 4 de octubre en el baño del patio de comidas de un centro comercial en La Calera, región de Valparaíso. Debido a este inusual nacimiento, Leah no cuenta con un RUT ni con acceso a la previsión social, lo que le impide recibir atención médica adecuada.
La madre ha expresado su frustración por el proceso de inscripción, el cual ha resultado ser engorroso. Según Tania, el principal obstáculo ha sido la falta de un comprobante de parto, documento que debió ser entregado al momento de recibir el alta en el hospital. En sus propias palabras, Tania comentó: “Es superengorroso todo el trámite, porque me piden llevar dos testigos, que digan que nació en la vía pública, que dejen una declaración escrita de cómo fue el parto, dejar las huellas mías, de la niña y del papá, después todo eso hay que mandarlo a Santiago y cuando responda y lo envíe para Quillota, recién ahí se inicia un trámite judicial”.
Demoras en el proceso de inscripción
El proceso de inscripción de Leah podría tardar entre 30 días y dos meses, según lo informado por el Registro Civil. Tania expresó su angustia al decir: “Es como si mi hija no existiera”. Además, mencionó el impacto que esta situación tiene en el padre de la niña, quien ha viajado desde La Serena durante cinco días para conocer a su hija, pero que podría perder su empleo debido a la falta de documentación que acredite el nacimiento.
Complicaciones adicionales por la ubicación del nacimiento
Otro aspecto que complica la situación es la comuna en la que nació Leah. Tania realiza sus controles médicos en La Serena, pero ahora se encuentra atendiendo en Hijuelas. Sin embargo, dado que Leah nació en La Calera, su registro debe realizarse en Quillota. Tania explicó: “Tiene que quedar inscrita en Quillota, porque como nació en la vía pública, queda registrada por el hospital que me recibió, en este caso, el Hospital Biprovincial”.
El momento del nacimiento
En el momento del nacimiento, Tania se encontraba en la semana 38 de su embarazo y no era consciente de que estaba en trabajo de parto. Al visitar el patio de comidas del mall, sintió la necesidad de ir al baño, y al llegar se dio cuenta de que su hija estaba a punto de nacer. Tania relató: “La matrona me había dicho que me programarían una cesárea, por eso recién me lo dirían esta semana y nació”.
Asistencia durante el parto
Tras el nacimiento, Tania recibió asistencia de un equipo del VIR (Vehículo de Intervención Rápida). Un Técnico Paramédico la ayudó, apoyándose en una llamada con una matrona. Posteriormente, Tania fue trasladada al centro de salud para recibir atención médica adecuada.

