El Ejército de Taiwán ha activado su “mecanismo de respuesta” este martes en respuesta a las maniobras militares realizadas por la Guardia Costera de China en las cercanías de la isla. Según el monitoreo diario del Ministerio de Defensa Nacional de Taiwán, se registraron 19 buques de guerra chinos en las últimas 24 horas, contabilizados a las 6:00 de la mañana (19:00 hora de Chile del lunes). El anuncio oficial del Ejército chino indica que estas maniobras tienen como objetivo advertir a las fuerzas separatistas en Taiwán que buscan la independencia. La isla se autogobierna desde 1949 bajo el nombre oficial de República de China, y cuenta con su propio sistema político, económico y social, así como con sus Fuerzas Armadas.
Reacciones internacionales a las maniobras chinas
Las operaciones militares de China han sido condenadas tanto por la Unión Europea (UE) como por Estados Unidos. La UE, a través del Servicio Europeo de Acción Exterior, ha declarado que “las maniobras militares a gran escala de China en torno a Taiwán están aumentando las tensiones a ambos lados del estrecho”. En el mismo comunicado, la organización diplomática europea subrayó que “la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán tienen una importancia estratégica para la seguridad y la prosperidad regional y mundial”. Además, la UE expresó su oposición a cualquier acción unilateral que busque cambiar el statu quo por la fuerza o la coacción.
Desde el lado estadounidense, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, también condenó las maniobras chinas, recordando que el presidente Donald Trump había enfatizado la importancia de “mantener la paz en el estrecho de Taiwán”.
La relevancia de Taiwán en el contexto global
La situación en Taiwán es crítica para el mundo entero, dado que la isla es un punto neurálgico en la cadena de suministro global. A pesar de que Estados Unidos no reconoce oficialmente la independencia de Taiwán, es su principal proveedor de ayuda militar y económica. Esta relación se debe en gran parte a la presencia de TSMC, la mayor fabricante de chips del mundo, que produce componentes esenciales para la mayoría de los dispositivos electrónicos actuales.
Un conflicto entre Taiwán y China podría resultar en un déficit de semiconductores a nivel global, lo que afectaría las importaciones en Chile de vehículos, teléfonos móviles, computadoras y otros productos electrónicos. Esto, a su vez, podría llevar a un aumento de precios en los pocos dispositivos que estén disponibles en el mercado en ese momento.
Por otro lado, China es el mayor socio comercial de Chile, lo que significa que cualquier alteración en la estabilidad de Taiwán podría impactar negativamente en los acuerdos comerciales existentes. En un contexto reciente, TSMC anunció que comenzará la fabricación en masa de sus chips más avanzados durante la segunda mitad de este año, lo que resalta la importancia de mantener la estabilidad en Taiwán para los países que dependen de sus servicios.

