La Serena, en su reciente aniversario, ha revelado un hallazgo significativo que podría atraer la atención turística hacia la región de Coquimbo. Este descubrimiento, que se produjo tras la celebración de sus 481 años el 26 de agosto, consiste en una estructura de piedra que ha emergido en la playa, resultado de las marejadas y el retroceso del nivel de la arena. La estructura, que se asemeja a un fuerte, se encuentra en la Avenida del Mar, cerca del emblemático Faro Monumental. Aunque se había observado una hilera de piedras en el área, el descubrimiento de su forma de herradura fue reciente. Según el historiador local Raúl Campos, este hallazgo “confirma el carácter dinámico del litoral serenense”, recordando que hace algunos años, el oleaje también expuso los restos de una embarcación antigua en la misma zona. En cuanto a las teorías sobre el origen de esta estructura, Campos ha propuesto cuatro hipótesis. La primera sugiere que pudo haber servido como base para alguna defensa durante los conflictos que amenazaron a La Serena en el siglo XIX, como la Guerra Hispano-Sudamericana o la Guerra del Pacífico. La segunda teoría indica que podría haber formado parte de la infraestructura playera destinada a los bañistas a principios del siglo XX, en un área donde se encontraban baños y servicios relacionados con el antiguo Chalet de la Playa, un lugar de recreo para los visitantes. La tercera hipótesis plantea que la estructura podría haber sido utilizada para demarcar límites entre propiedades y humedales, mientras que la cuarta sugiere que se trataría de los restos de un antiguo pozo. A pesar de las diversas teorías, es notable que esta estructura no aparece en los mapas históricos de la ciudad. Un registro de 1881 muestra la existencia de dos fuertes al sur del Faro, pero no menciona la fortificación en cuestión. En relación a su potencial turístico, Francisco Aspe, coordinador de Cultura y Patrimonio del municipio de La Serena, ha señalado que la estructura está compuesta de escoria, un material típico de desecho de fundiciones, lo que podría indicar su vinculación con procesos industriales o militares. Aspe ha afirmado que, independientemente de su función, esta estructura es parte de la historia de la ciudad y tiene el potencial de convertirse en un hito turístico. Las próximas acciones relacionadas con el descubrimiento serán llevadas a cabo por el Consejo de Monumentos Nacionales, que se encargará de revisar diversos antecedentes para determinar su origen.

