
Las recientes maniobras de un helicóptero de las fuerzas aéreas de China para bloquear y expulsar a un avión de Filipinas del arrecife de Scarborough, un área en disputa en el mar de China Meridional, han incrementado las tensiones entre ambos países, en medio de las muestras de apoyo de Washington a Manila este miércoles.
El portavoz del Comando del Teatro de Operaciones del Sur del Ejército chino, Tian Junli, afirmó en un comunicado publicado en la red social Weibo que “el avión ingresó ilegalmente al espacio aéreo de Huangyan (nombre que Pekín otorga al atolón) sin el permiso del Gobierno chino”.
Tian denunció que las acciones del martes por parte de Filipinas “constituyen una grave violación de la soberanía china” y enfatizó que los intentos de Filipinas de hacer valer sus reivindicaciones territoriales mediante “provocaciones militares” y la “manipulación de la opinión (pública) internacional” serán “inútiles”.
En este contexto, el Comando del Teatro de Operaciones del Sur se mantiene “en alerta máxima y está decidido a defender la soberanía y la seguridad nacionales, así como la paz y la estabilidad en el mar de China Meridional“, subrayó Tian.
Por su parte, el portavoz de la Guardia Costera de Filipinas, Jay Tarriela, denunció las “peligrosas maniobras de vuelo” del helicóptero chino contra el avión del Departamento de Pesca y Fauna Marina (BFAR), además de compartir videos en su cuenta de X.
Tarriela lamentó que “esta acción temeraria supuso un grave riesgo para la seguridad de los pilotos y pasajeros durante el vuelo”, afirmando que el helicóptero se acercó a unos tres metros del avión filipino, lo que constituye “una clara violación” de la normativa internacional.
A las quejas de Filipinas se unió la condena de Estados Unidos, con el que el país asiático mantiene un tratado de mutua defensa desde 1951.
La embajadora estadounidense en Filipinas, MaryKay L. Carlson, expresó en la red social X: “Condenamos las peligrosas maniobras de un helicóptero de la Marina del Ejército Popular de Liberación (EPL, Ejército chino), que puso en peligro a pilotos y pasajeros de la misión aérea filipina”.
El arrecife Scarborough, también conocido como Bajo de Mansiloc, ha sido un punto constante de tensiones entre China y Filipinas, con enfrentamientos desde que Pekín asumió el control efectivo en 2012.
La disputa se desarrolla en un contexto de crecientes tensiones en la región, donde Filipinas busca adaptar su legislación a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) y reafirmar sus derechos dentro de su zona económica exclusiva, mientras que China respalda sus reivindicaciones con argumentos históricos.
Manila y Pekín mantienen un conflicto por la soberanía en el mar de China Meridional, una región estratégica por donde transita aproximadamente el 30 % del comercio global, que alberga el 12 % de los caladeros mundiales y cuenta con potenciales reservas de petróleo y gas.
Desde la llegada al poder del presidente Ferdinand Marcos Jr. en 2022, Filipinas ha adoptado una postura más firme en la defensa de su territorio frente a las reclamaciones de China, que reclama prácticamente la totalidad de estas aguas.