La figura del Viejito Pascuero, conocido internacionalmente como Santa Claus, ha evolucionado a lo largo de los siglos, con su icónico traje rojo siendo un símbolo ampliamente reconocido en la actualidad. Sin embargo, la creencia de que esta imagen se originó a partir de las campañas publicitarias de Coca-Cola es un mito que dista de la realidad histórica.
La leyenda de Santa Claus se remonta al siglo IV y está basada en la figura de San Nicolás, un obispo de Myra, quien era conocido por su generosidad y amabilidad hacia los niños y los pobres. San Nicolás, que vestía tradicionalmente en colores blanco y rojo, se convirtió en un símbolo de entrega de regalos, lo que llevó a que su memoria se celebrara en algunos países el 6 de diciembre, como en Holanda.
Durante el siglo XIX, los inmigrantes holandeses que llegaron a América comenzaron a contar la historia de Sinterklaas, el portador de regalos que hacía referencia a San Nicolás. Con el tiempo, el nombre se transformó en Santa Claus debido a la evolución del lenguaje y la cultura popular. A medida que la leyenda se difundía, la representación de Santa Claus también fue cambiando, con descripciones que variaban desde trajes verdes y amarillos hasta el famoso rojo que conocemos hoy.
La popularización del traje rojo y blanco de Santa Claus se consolidó a través de diversas campañas publicitarias, siendo las más notables las de la revista Harper’s Weekly en el siglo XIX, que ayudaron a establecer la imagen moderna del personaje. Sin embargo, fue en la década de 1930 cuando Coca-Cola llevó esta imagen a un nuevo nivel de reconocimiento global, utilizando a un Santa Claus barbón y de mayor edad en sus anuncios, lo que contribuyó a la creencia de que la compañía había creado la figura del Viejito Pascuero.
A pesar de la influencia de Coca-Cola en la popularización de la imagen de Santa Claus, es importante recordar que su origen se encuentra en la historia de San Nicolás y en la tradición cultural que ha evolucionado a lo largo de los siglos, reflejando la generosidad y el espíritu de dar que caracteriza a esta figura navideña.

