
Los pescadores industriales de Coronel han denunciado un alarmante aumento en el robo de jurel en la región del Bío Bío, donde actualmente hay 18 personas en prisión preventiva. Acusan que este delito es perpetrado por bandas organizadas que operan con recursos y jerarquía.
Las empresas productoras de jurel en el Bío Bío han manifestado que el robo de este recurso se ha intensificado, convirtiéndose en un problema creciente que afecta la seguridad de las tripulaciones y transportistas. Según Pescadores Industriales del Bío Bío, el fenómeno ha escalado a niveles que representan una amenaza constante.
De las 18 personas en prisión preventiva, tres fueron detenidas esta semana por la sustracción de jurel desde embarcaciones, zonas de descarga y camiones transportistas, todos con antecedentes penales. Aunque el Código Penal chileno no tipifica específicamente el delito de sustracción de pescado, los detenidos están siendo investigados por robo con intimidación, robo con fuerza en lugar no habitado, hurto e ilícitos asociados, según explicó Francisco García, abogado del gremio.
El robo de jurel ha mostrado un aumento exponencial en los últimos años, siendo Coronel la comuna más afectada. Se estima que el 80% de las recaladas en esta localidad sufren de asaltos violentos, lo que significa que 8 de cada 10 barcos pesqueros que llegan a la zona enfrentan esta problemática, poniendo en riesgo la integridad de sus tripulantes.
Los delincuentes, conocidos como “gatos”, cometen estos delitos casi a diario durante las temporadas de captura, lo que impacta negativamente en la economía regional, el orden público y la sostenibilidad de la principal pesquería del país.
Ante esta situación, los pescadores industriales están buscando replicar la acción coordinada público-privada que se ha implementado para combatir el robo de salmón, donde se han desarrollado estrategias robustas para fiscalizar y perseguir a los responsables.