
Ricardo Lillo, funcionario de la Subsecretaría del Interior, ha sido uno de los primeros en conocer la acusación de violación contra el exsubsecretario Manuel Monsalve. La denunciante, quien es amiga de Lillo, le relató los hechos poco después de que ocurrieran. Recientemente, se ha hecho pública la declaración de Lillo ante la Brigada de Delitos Sexuales y Menores (Brisexme) Metropolitana de la Policía de Investigaciones (PDI), así como el testimonio del padre de la denunciante.
La declaración de Ricardo Lillo sobre el caso Monsalve
Según lo informado por La Tercera, Lillo prestó declaración durante aproximadamente dos horas. Relató que la denunciante se acercó a él el martes 24 de septiembre de 2024, dos días después de los hechos, para hablar en privado. Al notar que ella estaba visiblemente afectada, Lillo accedió a su solicitud y ambos se retiraron de La Moneda hacia la Plaza de la Constitución para fumar.
Lillo recordó que la mujer comenzó a expresar que se sentía mal y que algo horrible había ocurrido, aunque su relato era algo confuso. Logró entender que había estado con alguien y que, tras consumir pisco sour, no recordaba nada hasta la mañana siguiente, cuando despertó con esa persona a su lado y que había intentado tener relaciones con ella nuevamente. Lillo le aconsejó que se mantuviera tranquila y que no volviera a compartir con esa persona, a lo que la denunciante respondió que no podía, ya que era alguien que siempre estaba presente. Al preguntarle si se trataba de alguien del gabinete, ella confirmó que sí, pero insinuó que Lillo se sorprendería al saber quién era.
Sin conocer aún la identidad del presunto agresor, Lillo comunicó los hechos a la asesora jurídica de la subsecretaría, María Fernanda Astudillo, solicitando “absoluta reserva”. Lillo expresó que era la primera vez que enfrentaba una situación de este tipo y que necesitaba asesoría sobre cómo ayudar a la denunciante.
Identificación del agresor
Más tarde, Lillo se reunió nuevamente con la denunciante, a quien recomendó tomar una “pastilla del día después” y se ofreció a ayudarla a adquirirla y acompañarla al Servicio Médico Legal (SML). Durante esta conversación, Lillo intentó averiguar si la mujer se refería a Gustavo Herrera, su superior, pero ella rápidamente aclaró que no era él, insinuando que se trataba de alguien de mayor rango. Al preguntarle si era Gabriel de la Fuente, jefe de gabinete de Monsalve, la mujer negó con desagrado, lo que llevó a Lillo a deducir que el único posible agresor era Manuel Monsalve, el subsecretario del Interior. La denunciante expresó que se sentía mal y culpable por no haber detenido la situación antes, a lo que Lillo le aseguró que todo estaría bien y que estaba disponible para ayudarla.
Detalles de la noche del incidente
El 25 de septiembre, Lillo se reunió con la denunciante en un restaurante, donde ella le relató lo que había sucedido durante un almuerzo con Monsalve en el mall Costanera Center. La mujer mencionó que le pareció extraño ver a Monsalve, quien parecía querer ocultarse, y que se había quedado hasta el atardecer, momento en el que él intentó besarla. Ella se sintió paralizada y no pudo detenerlo, y luego Monsalve la llevó en Uber a su departamento.
La denunciante también compartió detalles sobre la noche del 22 de septiembre, cuando fueron al restaurante Ají Seco. Afirmó que, a pesar de haber consumido alcohol en otras ocasiones, esa noche no recordaba nada después de haber tomado dos copas y media. Lillo relató que el 28 de septiembre, la mujer le envió un mensaje de WhatsApp en el que decía que si hubiera puesto límites desde el principio, nada de esto habría ocurrido. En otro mensaje, expresó: “su poder pudo más que mis límites. Yo no consentí, jamás se me hubiese pasado por la cabeza”.
Reuniones posteriores y la declaración del padre
Lillo también mencionó que Monsalve citó a la denunciante a su oficina, donde ella le preguntó por qué no la había llevado a su casa y expresó que no había consentido nada. Según Lillo, Monsalve se cubrió la cara con las manos y le pidió disculpas. El 3 de octubre, Lillo se reunió con la periodista Ilse Sepúlveda, quien le comentó que sabía lo sucedido y que podría convertirse en un gran escándalo político.
El padre de la denunciante también declaró ante la PDI, relatando que su hija le había comentado que al aceptar salir a comer con Monsalve pensó que era por motivos laborales. Ella le dijo que se le borró la mente tras la tercera copa de alcohol y que al despertar se encontró en la cama de Monsalve, desnuda y con restos de vómito. La mujer expresó a su padre que no quería tener relaciones con él y que se sentía violada, ya que no recordaba nada de lo ocurrido.
El padre recordó que su hija le dijo que tenía miedo de hablar, ya que su jefe tenía mucho poder. También mencionó que Monsalve se comunicó con su hija en dos ocasiones después del incidente, sugiriendo que lo ocurrido no debía hacerse público, ya que afectaría su carrera política. La denunciante había hablado con Sepúlveda, quien le aconsejó que tuviera cuidado y que considerara irse al extranjero debido a la situación.
Información de contacto para víctimas
Si alguien es víctima o testigo de violencia hacia la mujer, el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SernamEG) ofrece un número de orientación, el 1455, disponible tanto en teléfonos fijos como móviles, para brindar apoyo a las víctimas de maltrato y guiar en el proceso de denuncia.
Este artículo presenta información sobre un proceso judicial en curso, por lo que los involucrados no deben ser considerados culpables hasta que los organismos pertinentes lo determinen.