
La periodista Andrea Arístegui ha expresado su preocupación por el despido de Priscilla Carrasco, exdirectora nacional del Sernameg, quien actualmente se encuentra en tratamiento contra el cáncer. La salida de Carrasco se formalizó tras recibir una carta de la ministra Judith Marín, en la que se le solicitó su renuncia en un plazo de 48 horas, “por encargo del Presidente de la República”.
Este hecho ha generado un amplio debate tanto en el ámbito político como en los medios de comunicación, dado que Carrasco había accedido a su puesto a través del sistema de Alta Dirección Pública, un proceso que se basa en méritos y no en afinidades políticas. Durante su intervención en el matinal “Contigo en la mañana”, Arístegui manifestó su sorpresa ante la decisión, subrayando el delicado estado de salud de Carrasco. “Todos quienes conocemos a personas que tienen o tuvieron esa enfermedad, saben la gravedad de lo que estamos hablando”, comentó, refiriéndose a la situación de la exdirectora.
Arístegui también defendió la trayectoria profesional de Carrasco, resaltando que su nombramiento se debió a su experiencia y cualificaciones. “Llama mucho la atención esta decisión. Yo sé que las redes sociales dan para todo, pero ella llega a su cargo por su desempeño, por su currículum, no es que se le regaló por compasión”, afirmó la comunicadora. Además, enfatizó que Carrasco estaba cumpliendo con su labor y que su despido en este momento es particularmente desafortunado.
La periodista no escatimó en críticas hacia el gobierno, señalando una falta de coherencia en su discurso. “Yo creo que de nuevo hay inconsistencia en el discurso (del gobierno). Por una parte, plantear humanidad cuando conviene y después dejarlo en un segundo plano como si fuera relevante”, sostuvo Arístegui. En este sentido, comparó la situación de Carrasco con otros casos, como el de internos en el penal de Punta Peuco, cuestionando la aplicación de criterios de humanidad en diferentes contextos. “Humanidad para los abuelitos que están en Punta Peuco, pero no vamos a hablar del tema humano cuando hay una funcionaria que ha hecho su trabajo y que está en un tratamiento por cáncer. No tiene sentido”, concluyó.
El despido de Carrasco ha suscitado reacciones diversas en la opinión pública, y se espera que continúe generando debate sobre la gestión del gobierno y el tratamiento de funcionarios en situaciones vulnerables.