
El PIB creció un 1,6% en el segundo trimestre de 2024, con once regiones en aumento. La minería y el comercio impulsan el consumo de los hogares.
De acuerdo con la información preliminar de las Cuentas Nacionales, durante el segundo trimestre de 2024, el Producto Interno Bruto (PIB) del país experimentó un crecimiento del 1,6% a nivel nacional, con incrementos registrados en once de las dieciséis regiones. En paralelo, el consumo de los hogares también mostró una expansión en diez regiones, alineándose con una variación del 0,6% en el total del país.
Al analizar la descomposición del PIB por macrozonas, se observa que la zona norte fue la que más contribuyó al crecimiento, seguida de la región Metropolitana y la zona Centro. Las demás zonas no tuvieron un impacto significativo en el resultado general.
En cuanto a los sectores que mostraron crecimiento, la Región Metropolitana fue fundamental para explicar el aumento en el consumo de los hogares. Las variaciones en las otras zonas se compensaron entre sí, lo que sugiere un equilibrio en el comportamiento del consumo en diferentes regiones.
Los sectores de la minería, la generación eléctrica y el comercio presentaron resultados positivos en la mayoría de las regiones, contribuyendo de manera transversal al crecimiento del PIB. En particular, la minería se vio impulsada por la extracción de minerales no metálicos, como el litio, así como por el cobre. La generación eléctrica, que se relaciona con el crecimiento del sector de EGA, se benefició del uso de insumos de menor costo, destacando el aumento en la disponibilidad de recursos hídricos y en la producción de energías solar y eólica. Por otro lado, el comercio experimentó un crecimiento, especialmente en el ámbito del comercio mayorista.
El aumento en el consumo de los hogares se atribuyó principalmente a un mayor gasto en bienes durables y en servicios. Las ventas de productos tecnológicos y automóviles fueron factores clave en el crecimiento de los bienes durables, mientras que el sector del transporte tuvo un impacto significativo en el aumento de los servicios. Sin embargo, el consumo de bienes no durables mostró una tendencia a la baja en la mayoría de las regiones, lo que se explicó en gran medida por una reducción en el gasto en alimentos y bebidas.