La Pensión Garantizada Universal (PGU) se consolida como un pilar fundamental para la seguridad económica de los adultos mayores en Chile, garantizando un ingreso mínimo mensual a quienes tienen 65 años o más.
Con la reciente aprobación de la reforma de pensiones, la PGU ha aumentado su monto, alcanzando hasta 250.000 pesos en ciertos casos. Actualmente, este beneficio se otorga principalmente a las personas mayores de 82 años, aunque se prevé que en el futuro se extienda a toda la población objetivo que cumpla con los requisitos establecidos.
El Instituto de Previsión Social (IPS) es la entidad responsable de administrar la Pensión Garantizada Universal y ha definido una serie de criterios que los solicitantes deben cumplir para acceder a este beneficio. Estos requisitos son esenciales para asegurar que la ayuda llegue a quienes más la necesitan.
La PGU representa un avance significativo en la política de bienestar social en Chile, buscando mejorar la calidad de vida de los adultos mayores y reducir la pobreza en este grupo etario. Este tipo de iniciativas son parte de un esfuerzo más amplio del gobierno para fortalecer la red de protección social en el país, especialmente en un contexto donde la población envejece rápidamente.
El aumento en el monto de la PGU y su futura expansión a más beneficiarios son medidas que reflejan el compromiso del Estado chileno con sus ciudadanos mayores, asegurando que tengan un soporte económico adecuado en su etapa de vida más vulnerable.

