Los padres de dos recién nacidos fallecidos en el Complejo Asistencial Dr. Víctor Ríos Ruiz de Los Ángeles, en la región del Biobío, han compartido su doloroso testimonio tras descubrir que los cuerpos de sus hijos fueron entregados erróneamente a otras familias y sepultados. Este insólito intercambio involucra a Josefa, una niña diagnosticada con síndrome de Potter, y Mateo, un niño prematuro que falleció poco después de nacer.
Ambos bebés fueron entregados a sus respectivas familias, pero al momento de ser retirados por una funeraria el pasado fin de semana, se constató que los restos no coincidían con los de los bebés que debían recibir. Paulo Peña, padre de Mateo, relató a 24 Horas que fue contactado por la madre de Josefa, quien le informó que habían sepultado a un hijo que no era de ellos. Peña expresó su “rabia e impotencia” al enterarse de que su familia había enterrado a un niño que no era su hijo biológico, y ahora se enfrenta a la necesidad de realizar nuevamente el proceso de despedida.
Por su parte, Rolando Henríquez, padre de Josefa, comentó a T13 que el hospital tardó en responder y no manejó adecuadamente la situación. Aseguró que toda la documentación estaba etiquetada, pero a pesar de ello, se produjo el error en la entrega de los cuerpos, lo que calificó como “indignante”. Henríquez mencionó que la funeraria hizo pasar a su suegra y luego les informaron que no sabían dónde estaba su hija, lo que llevó a su esposa a investigar a quién se le había entregado el cuerpo.
El Hospital de Los Ángeles emitió un comunicado en el que reconoció el error con “profundo pesar” y lamentó el daño ocasionado a las familias afectadas. La dirección del establecimiento se presentó en el lugar para ofrecer disculpas, así como acompañamiento médico y apoyo psicosocial a los padres. Además, se ha instruido un sumario administrativo para esclarecer responsabilidades y reforzar los protocolos asociados a estos procedimientos, según lo indicado por la propia institución.

