La creciente tendencia de adoptar posturas físicas similares a las de los animales cuadrúpedos, conocida como “therianthropy”, ha generado preocupación en el ámbito de la salud en Chile. El Dr. Patricio Mardonez, presidente de la Red Nacional de Salud, ha emitido una alerta preventiva sobre los riesgos asociados a esta práctica, que se ha vuelto popular en redes sociales como TikTok e Instagram.
El Dr. Mardonez advierte que forzar la anatomía humana a adoptar una biomecánica para la que no está diseñada puede resultar en daños estructurales severos e irreversibles. “El cuerpo humano es el resultado de millones de años de evolución orientados a la bipedestación. Nuestra columna, articulaciones y sistema nervioso están configurados para distribuir el peso verticalmente”, explicó el médico. Alterar esta dinámica para desplazarse en cuatro extremidades somete al organismo a un estrés mecánico que no puede absorber.
La Red Nacional de Salud ha identificado cuatro áreas críticas de impacto para quienes practican estas posiciones. En primer lugar, el colapso articular y el desgaste mecánico son preocupaciones significativas. Las muñecas humanas no están diseñadas para soportar el peso total del cuerpo, lo que puede llevar a condiciones como el síndrome del túnel carpiano, tendinitis y osteoartritis prematura.
En segundo lugar, las alteraciones de la columna vertebral son un riesgo importante. Para mantener la vista al frente en posición de cuadrúpedo, el ser humano debe hiperextender el cuello, lo que puede provocar hiperlordosis cervical y, a largo plazo, hernias discales y lumbalgia crónica.
El tercer riesgo identificado es el compromiso nervioso y circulatorio. Mantener posiciones extremas puede comprimir el flujo sanguíneo y los nervios periféricos, lo que puede resultar en problemas como la compresión del nervio peroneo, que puede causar el “pie caído”, y un déficit de retorno venoso, que puede fomentar la aparición de várices y edemas en las extremidades.
Finalmente, el Dr. Mardonez señala que los daños dermatológicos son otra consecuencia de estas prácticas. La piel humana carece de almohadillas protectoras, lo que puede llevar a la formación de callosidades severas, grietas dolorosas e infecciones por micro-heridas en palmas y rodillas. “No se trata de un simple dolor de espalda pasajero; estamos hablando de forzar una máquina biológica fuera de sus límites de diseño. Las consecuencias pueden ser discapacitantes a mediano plazo”, enfatizó el doctor.
El término “therian” se refiere a personas que se identifican como animales no humanos y expresan esta identidad a través de su comportamiento. Este fenómeno ha ganado visibilidad en plataformas digitales, donde jóvenes comparten videos interactuando como sus “theriotipos”. Aunque algunos ven esta forma de expresión como simbólica o espiritual, otros advierten sobre la confusión y los prejuicios que pueden surgir cuando estas conductas exceden los límites del respeto y la convivencia social.

