El Congreso chileno ha avanzado en la discusión de un proyecto de ley destinado a fortalecer la representatividad de los partidos políticos, tras la votación en particular que se llevó a cabo en la Cámara de Senadores. Este mensaje busca implementar limitaciones en la formación de nuevos partidos y reformas en su financiamiento, con el objetivo de promover un sistema político más estable y responsable.
Durante la sesión, varios senadores argumentaron a favor de la necesidad de contar con partidos políticos más sólidos y representativos. Enrique Van Rysselberghe, uno de los senadores que apoyó la iniciativa, afirmó: “La democracia chilena necesita de partidos políticos más fuertes, más representativos y más responsables, que no son un accesorio, una molestia burocrática, sino que son la pieza fundamental de intermediación política entre la ciudadanía y el Estado”.
El proyecto, que fue discutido inicialmente el 17 de diciembre, establece que la constitución de nuevos partidos requerirá el 0,5% del padrón electoral. Asimismo, las candidaturas presidenciales deberán contar con el mismo porcentaje de firmas, distribuidas en al menos ocho regiones del país. Además, se propone que los candidatos independientes no superen el 50% del total de las candidaturas presentadas por los partidos políticos.
Otro aspecto relevante del proyecto es la condena explícita al uso de la violencia en la política, que deberá ser parte de la declaración de principios de los partidos. También se otorga rango legal a los Comités Parlamentarios, y se establece que los organizadores de un partido no podrán inscribirse como candidatos a otros partidos durante un plazo de cuatro años desde la constitución del mismo.
Los senadores expresaron diversas opiniones sobre el impacto de esta reforma. Iván Moreira destacó que la fragmentación excesiva de partidos es un obstáculo para la gobernabilidad, mientras que David Sandoval subrayó que la capacidad de tomar decisiones y construir políticas públicas se ve afectada por esta situación. Por su parte, Gastón Saavedra, coautor de una reforma constitucional relacionada, enfatizó la importancia de establecer umbrales de votación para la representación parlamentaria.
Sin embargo, algunos senadores, como Alejandro Kusanovic, criticaron el enfoque del proyecto, argumentando que no aborda de manera efectiva la crisis de representatividad y que podría profundizar lógicas autocráticas en la creación de partidos. Claudia Pascual y Matías Walker también señalaron que el problema de fondo no es la cantidad de partidos, sino la polarización y la falta de respeto por los debates colectivos.
El proyecto de ley, que ahora se enviará a la Cámara de Diputados para su discusión, busca abordar la fragmentación política y fortalecer el papel de los partidos como actores centrales en la democracia chilena. Se espera que la tramitación de esta iniciativa continúe en las próximas semanas, en un contexto donde la confianza ciudadana en los partidos políticos ha disminuido significativamente.

