La muerte de un niño de 11 años con Trastorno del Espectro Autista ha conmocionado a Paraguay, tras su desaparición el pasado domingo.
El menor, que padecía hipersensibilidad a los ruidos, huyó de su hogar buscando un lugar tranquilo, lejos de los estruendos de los fuegos artificiales. Su familia reportó su desaparición a las autoridades, quienes iniciaron de inmediato una intensa búsqueda en la zona. Según las autoridades, esta acción se llevó a cabo con el objetivo de encontrar al niño y brindarle la paz que necesitaba.
El Ministerio Público de Paraguay confirmó que el jueves, durante las labores de búsqueda, se encontró el cuerpo del niño en el arroyo Neembucú, ubicado al sur del país. La familia del menor indicó que él solía escaparse hacia lugares con cuerpos de agua, lo que ha llevado a especular sobre las circunstancias de su muerte. Medios locales informaron que una cámara de seguridad captó al niño jugando bajo la lluvia el mismo día de su desaparición, lo que sugiere que pudo haber sido arrastrado por el aumento del caudal del río.
Los especialistas han señalado que la hipersensibilidad a los ruidos es un síntoma común en personas con autismo, lo que podría haber motivado al niño a alejarse de su hogar en busca de tranquilidad. La situación ha generado un debate sobre la atención y el apoyo que reciben las personas con condiciones similares en el país, así como la necesidad de crear entornos más seguros y comprensivos para ellos.

