
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, destituyó a Pam Bondi como fiscal general, confirmando así los rumores que circulaban en la Casa Blanca. La decisión fue anunciada el jueves y Bondi será reemplazada de manera interina por Todd Blanche, quien hasta ahora se desempeñaba como fiscal general adjunto.
Trump elogió a Bondi a través de su cuenta en Truth Social, afirmando que “hizo un trabajo extraordinario supervisando una represión masiva contra el crimen en todo el país, con una caída drástica de los homicidios a su nivel más bajo desde 1900”. Además, la describió como “una gran patriota estadounidense y una amiga leal que sirvió fielmente como mi fiscal general durante el último año”. El presidente también mencionó que Bondi asumirá pronto un nuevo cargo en el sector privado, cuya fecha se anunciará próximamente.
Sin embargo, la destitución de Bondi se debió a varios factores, según fuentes de la Casa Blanca. Uno de los principales motivos fue su gestión de los expedientes relacionados con el caso de Jeffrey Epstein, que generó descontento en el círculo cercano a Trump. El mandatario estaba molesto porque consideró que las declaraciones de Bondi sobre el caso habían llevado a especulaciones de que su administración estaba reteniendo información y evitando que ciertos materiales salieran a la luz pública. Además, Bondi había afirmado anteriormente que tenía una lista de clientes de Epstein “justo ahora sobre mi escritorio, lista para ser revisada”, lo que fue desmentido por el Departamento de Justicia.
Trump, quien tuvo una relación de amistad con Epstein que se rompió hace aproximadamente dos décadas, ha enfrentado un intenso escrutinio público tras la condena de Epstein por tráfico sexual de menores. A pesar de esto, Trump ha negado conocer las actividades delictivas de Epstein. Otro aspecto que molestó al presidente fue la percepción de que Bondi no había investigado ni procesado a un número suficiente de sus opositores políticos.
La destitución de Bondi se produce en un contexto de tensiones políticas y desafíos para la administración Trump, que busca consolidar su base de apoyo y enfrentar las críticas en un ambiente político cada vez más polarizado.