El padre de Noelia, una joven de 25 años de Barcelona con paraplejia, ha solicitado al Tribunal Constitucional de España que detenga de manera cautelar la eutanasia de su hija, mientras se resuelve un recurso de amparo que ha interpuesto ante dicha corte.
La solicitud incluye la adopción urgente de una medida cautelar que suspenda la ejecución de la eutanasia, tras el rechazo del Tribunal Supremo a un recurso previo relacionado con la muerte asistida de Noelia. En su decisión, el Tribunal Supremo no admitió a trámite el recurso que cuestionaba la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, la cual autorizó la muerte digna de la joven, argumentando que carecía de interés casacional y que no era procedente revisar la valoración de las pruebas.
En el recurso de amparo, el padre argumenta que su hija sufre de “trastornos mentales” y de la “personalidad”, además de tener antecedentes psiquiátricos. En el escrito presentado, se sostiene que “los hechos demuestran que la paciente padece trastornos mentales graves que afectan su capacidad volitiva”, lo que, según él, pone en duda la validez constitucional de la autorización de la eutanasia bajo la Ley Orgánica 3/2021, que regula este procedimiento y exige un consentimiento libre e informado.
El recurso también señala que una persona con un trastorno límite de la personalidad y con ideaciones suicidas tiene su capacidad de decisión viciada, lo que afecta su capacidad para decidir sobre su propia muerte.
La controversia judicial comenzó en julio de 2024, cuando el padre impugnó la autorización de la eutanasia concedida por la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña, logrando inicialmente su suspensión cautelar. Sin embargo, el juzgado inadmitió el recurso por falta de legitimación. Posteriormente, el padre apeló ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que le reconoció legitimación activa, pero desestimó su recurso al considerar que se había acreditado la capacidad de la joven para consentir. Tras esta decisión, el padre llevó el caso al Tribunal Supremo, que desestimó su impugnación, lo que llevó a la presentación del recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional.
El Tribunal Constitucional ahora deberá pronunciarse sobre la admisión del recurso y la posible adopción de la medida cautelar solicitada para suspender la eutanasia hasta que se emita una resolución definitiva.

