El embajador de China en Chile, Niu Quinbao, defendió el proyecto de construcción de un cable submarino que conectará Hong Kong con las costas chilenas, destacando su importancia para mejorar la conectividad y consolidar a Chile como un líder en la economía digital de América Latina. Esta declaración surge en medio de la controversia generada por las sanciones impuestas por el gobierno de Estados Unidos a tres funcionarios chilenos, incluyendo al ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, quienes fueron acusados de comprometer la seguridad regional y las infraestructuras críticas de telecomunicaciones.
Quinbao enfatizó que “China y Chile son socios muy importantes” y que existe una gran necesidad de mejorar la conectividad entre ambos países, así como entre Chile y Asia. Según el embajador, la construcción del cable submarino no solo beneficiará a las partes involucradas, sino que también es un paso hacia el fortalecimiento de la posición de Chile en el ámbito digital. “Satisface las necesidades de ambas partes y también beneficia a ambas partes”, afirmó.
El embajador también defendió a los funcionarios chilenos sancionados, argumentando que sus acciones son favorables para los intereses nacionales de Chile y para la amistad entre ambos países. Quinbao subrayó que cualquier proyecto debe cumplir con las leyes de cada nación, asegurando que el cable submarino se ajusta completamente a la legislación chilena y no representa un riesgo para la seguridad de otros países.
En relación a la futura designación del embajador de Chile en China, que será nombrado por el presidente electo José Antonio Kast, Quinbao expresó que es una decisión soberana de Chile y reafirmó la importancia de mantener relaciones diplomáticas basadas en el respeto mutuo y el beneficio recíproco.
El embajador concluyó que la amistad y la cooperación entre China y Chile son consensos que han perdurado a través de diferentes gobiernos y partidos políticos, y que esta relación amistosa será continua y beneficiosa para ambas naciones.

