
La crítica del presidente venezolano a la plataforma y su relación con la política en la región.
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, ha expresado su descontento con la red social TikTok tras la suspensión de sus transmisiones en vivo desde su cuenta oficial. En un discurso, Maduro acusó a los directivos y propietarios de la plataforma de llevar a cabo una forma de censura, afirmando que su intención es provocar una “guerra civil en Venezuela”.
El mandatario venezolano declaró: “TikTok me sacó del aire y me suspendió la posibilidad de transmitir hasta el 19 de agosto, por una semana”. En sus declaraciones, Maduro no solo se centró en la suspensión de su cuenta, sino que también amplió sus críticas hacia la red social, sugiriendo que quienes están detrás de TikTok están alineados con el fascismo en América Latina. “Acuso a los directivos y dueños de TikTok a nivel mundial de querer la guerra civil en Venezuela, de apoyar el fascismo en América Latina y en el mundo”, afirmó.
Además, Maduro vinculó la situación con el ascenso de figuras políticas en la región, señalando que “ellos son responsables de la llegada de (Javier) Milei a Argentina y de los fascistas, tienen una alianza con el fascismo en Venezuela y en América Latina”. Estas declaraciones se producen en un contexto en el que el Congreso de Venezuela está considerando una nueva normativa para regular las redes sociales, a través de una reforma a la ley contra el odio, que ha sido utilizada frecuentemente para acusar a opositores políticos.
La controversia en torno a la suspensión de la cuenta de Maduro se da en un momento en que el presidente fue proclamado reelecto en las elecciones presidenciales del 28 de julio, donde obtuvo el 52% de los votos frente al 43% de su oponente, Edmundo González Urrutia. Sin embargo, el Consejo Nacional Electoral (CNE) no ha publicado los detalles del escrutinio, alegando que hubo un ataque al sistema de votación, y hasta la fecha no ha proporcionado más información al respecto.