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Crisis de deudas en Argentina: 60% de la población adulta no sabe cuánto debe ni cómo pagar

Crisis económica en Argentina: 60% de adultos endeudados y creciente morosidad.
Crisis económica en Argentina: 60% de adultos endeudados y creciente morosidad.

El 60% de los adultos en Argentina enfrenta problemas de endeudamiento, con un aumento significativo en la morosidad, según el Banco Central.

Esteban, un docente argentino de 37 años, comparte su experiencia con el endeudamiento: “Empecé a hacerlo porque me convenía, en compras chiquitas en el kiosko y en otras más importantes en el supermercado, y un día se me fue de las manos”. Su situación es representativa de un fenómeno que afecta a aproximadamente 20,5 millones de personas en el país, lo que equivale al 60% de la población adulta. Además, el 11,2% de los hogares se encuentra en morosidad, una cifra que ha ido en aumento durante los últimos 16 meses, alcanzando en febrero el nivel más alto desde 2004.

Desde la llegada al poder de Javier Milei, el porcentaje de personas que no pueden cumplir con sus deudas se ha cuadruplicado, pasando del 2,5% en octubre de 2024 a cifras alarmantes en la actualidad. La consultora económica 1816 señala que, a pesar de un récord en el Producto Bruto Interno (PBI) y en el consumo privado, la situación económica no se traduce en bienestar para amplios sectores de la sociedad.

Luci Cavallero, socióloga de la agrupación Movida Ciudad, destaca que el endeudamiento en Argentina se ha convertido en una herramienta de supervivencia. A diferencia de Chile, donde el debate sobre el crédito es más común, en Argentina la cultura del crédito es escasa. La mayor parte de la morosidad se concentra en préstamos personales, que alcanzan un 12% de irregularidad, en comparación con menos del 5% en deudas hipotecarias o de bienes durables.

Celeste, una joven de 26 años que trabaja en el servicio doméstico, relata su experiencia: “No es que gasté en algo que no necesitaba. Ahora solo trabajo para no tener más deudas. Ni pienso en poder pagarlas próximamente”. Este perfil de deudor, que incluye a personas con empleo formal pero ingresos insuficientes, se está volviendo cada vez más común. Las deudas con entidades no financieras, como las fintech, representan un 17% del total de préstamos a familias, lo que refleja un cambio en la dinámica del crédito.

Ariel Wilkis, doctor en Sociología y decano de la Escuela IDAES de la Universidad Nacional de San Martín, identifica tres causas principales del endeudamiento. La primera es la caída sostenida del ingreso real, que ha llevado a que las deudas, antes consideradas circunstanciales, se conviertan en permanentes. La desregulación de precios de servicios y alquileres ha exacerbado esta situación, obligando a las personas a recurrir a créditos para cubrir necesidades básicas.

La segunda causa es el agotamiento de las redes de apoyo tradicionales. Wilkis explica que, en un contexto de crisis, las familias ya no pueden ofrecer ayuda financiera, lo que lleva a las personas a buscar préstamos en entidades con altas tasas de interés. Desde la asunción de Milei, se han eliminado los límites a las tasas de interés punitorio, lo que ha permitido que las personas se enfrenten a tasas de hasta el 1.000% con prestamistas informales.

Finalmente, la tercera causa es la trampa del crédito. Durante el año pasado, los bancos aumentaron los préstamos en un contexto de inflación a la baja, pero quienes tomaron esos créditos ahora se encuentran atrapados en cuotas que no pueden pagar debido a la caída de sus ingresos. Wilkis concluye que el desafío no solo radica en contener la morosidad, sino en reconocer que el endeudamiento ha pasado de ser un puente al consumo a convertirse en un sustituto del ingreso, con efectos profundos en la economía y la sociedad.

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