Nicolás Maduro ha iniciado su tercer periodo consecutivo como presidente de Venezuela en un acto que estuvo marcado por la notable ausencia de líderes internacionales. En esta ceremonia, solo estuvieron presentes el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y el mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel. Otros países que mantienen relaciones con el régimen de Maduro, como Congo, Argelia, Uganda, Serbia, Bielorrusia, China y Rusia, enviaron delegaciones discretas, lo que ha sido interpretado por analistas como un signo de la creciente “soledad” de Maduro en el ámbito latinoamericano y global. Según Tiziano Breda, analista senior para América Latina y el Caribe en ACLED, “ahora hay un sentimiento más difundido de falta de legitimidad de Maduro, incluso por parte de países que son ideológicamente afines”.
Reacciones internacionales y críticas
La toma de posesión de Maduro ha sido objeto de críticas internacionales, con países como Colombia, México y Brasil manifestando que no reconocerán su victoria electoral, calificando el proceso como viciado debido a la ausencia de actas electorales que respalden la proclamación del Consejo Nacional Electoral (CNE). Además, se ha producido una ruptura de relaciones diplomáticas con varios países, incluyendo Chile, Argentina, Perú, República Dominicana, Uruguay, Costa Rica, Panamá y Paraguay. Sin embargo, no hay un consenso mayoritario para declarar a Edmundo González como presidente electo, para evitar repetir el “bochorno” que se vivió con Juan Guaidó. Breda señala que “nadie va a considerar a Edmundo González como presidente efectivo porque no puede ser juramentado por ningún órgano del Estado”.
Propuestas de reforma constitucional
Durante su discurso de toma de posesión, Maduro propuso “una gran reforma constitucional, que democratice a Venezuela una vez más” y que “se actualicen los postulados de la Constitución sobre la base de la nueva economía, de la nueva sociedad”. Expertos han interpretado estas declaraciones como un intento de Maduro de perpetuarse en el poder sin necesidad de un respaldo popular sólido y de limitar las acciones de la oposición. María Corina Machado, líder de la oposición, criticó esta situación, afirmando que “la militarización total de Caracas y otras ciudades es una demostración de quién le tiene miedo a quién, de cuánto miedo le tienen al pueblo”. Machado también acusó a Maduro de “consolidar un golpe de Estado” y de violar la constitución, respaldado por los dictadores de Cuba y Nicaragua.
Declaraciones de Edmundo González
Por su parte, Edmundo González hizo un llamado a las Fuerzas Armadas para que se rebelen contra Maduro y lleven a cabo su derrocamiento. En su declaración pública, González instó a los cuerpos militares a “cesar la represión” y a las instituciones nacionales a “desconocer al régimen ilegítimo que ha pretendido confiscar nuevamente el poder”. González enfatizó que “en sus manos está la institucionalidad de la nación que abraza a ustedes mismos y a sus familias”.

