
Un exsoldado británico de 43 años, Neil Ferriby, ha sido diagnosticado con cáncer de mama, una enfermedad que comúnmente se asocia con mujeres, tras experimentar un dolor en el pezón y la aparición de un bulto durante una tarde de jardinería. Ferriby, quien sirvió en la Fuerza Aérea del Reino Unido y participó en misiones en Irlanda del Norte, Chipre e Irak, inicialmente pensó que su malestar era consecuencia de una lesión menor.
El incidente ocurrió en febrero de 2026, cuando un amigo lo instó a buscar atención médica. En la consulta, los médicos confirmaron que Ferriby tenía cáncer de mama, siendo uno de los pocos hombres en el Reino Unido diagnosticados con esta enfermedad. En su caso, el cáncer se encontraba en etapa dos, con tres tumores detectados alrededor de su pecho. Ferriby expresó su sorpresa al enterarse de su diagnóstico, afirmando: “No pensé que pudiera haber nada malo porque pensaba que solo las mujeres o los hombres mayores de 60 años podían tener cáncer de mama”.
Dos meses después de su diagnóstico, Ferriby se sometió a una cirugía en la que le extirparon 13 ganglios linfáticos y los tumores cancerosos. Posteriormente, enfrentó un riguroso tratamiento de quimioterapia que se extendió por siete meses, logrando finalmente eliminar todas las células cancerígenas de su cuerpo.
A raíz de su experiencia, Ferriby ha decidido abogar por la concienciación sobre el cáncer de mama, especialmente en hombres, y ha compartido su historia para ayudar a otros a no sentir vergüenza al buscar ayuda médica. “Quiero crear conciencia sobre el cáncer de mama, pero más importante aún, sobre el cáncer de mama en los hombres. Me sentí bastante avergonzado en ese momento, pero quiero evitar que la gente sienta eso”, concluyó.
El cáncer de mama en hombres es raro, pero no imposible, y la detección temprana es crucial para el tratamiento exitoso de la enfermedad.