El exfutbolista Mauricio Pinilla se encuentra en medio de un conflicto judicial tras una solicitud de quiebra presentada por un emprendedor, quien alega que le debe importantes sumas de dinero por un local nocturno en Recoleta.
Detalles del conflicto judicial
El demandante, Samy Yagoda Assael, ingeniero comercial, arrendó un espacio para que Pinilla operara el Bar Constitución, ubicado en una zona cercana al barrio Bellavista. Actualmente, el local es representado por José Luis Riffo Díaz, pero Pinilla figura como deudor solidario en este acuerdo.
El exdelantero de equipos como Universidad de Chile y Coquimbo Unido incumplió varios compromisos establecidos en el contrato de arrendamiento, especialmente en lo que respecta al pago del arriendo, ya que se retrasó en al menos dos ocasiones.
La demanda presentada
La solicitud de quiebra fue ingresada al 15° Juzgado Civil de Santiago, donde Yagoda expone que el conflicto se remonta a 2016, año en que se firmó el contrato de arrendamiento con Bar Constitución SpA, que era representada únicamente por Pinilla, quien también actuó como deudor solidario.
Ambas partes habían acordado que el arriendo se pagaría de manera puntual, que el exfutbolista cubriría los gastos básicos y que el local se utilizaría para actividades permitidas por sus patentes comerciales. Sin embargo, en octubre de 2019, la sociedad no cumplió con el pago de las rentas y se atrasó en el pago de las cuentas de luz y agua.
Yagoda intentó comunicarse con Pinilla, pero no tuvo éxito y descubrió que el local había sido subarrendado a terceros. El contrato de arrendamiento venció en marzo de 2021, pero el propietario del local no recuperó el inmueble hasta julio de ese año. La devolución del local fue problemática, ya que se reportaron retiros de mejoras sin autorización, incluyendo el desmantelamiento de un techo que cumplía con las normas de seguridad.
Problemas financieros adicionales
El comerciante también ha señalado que Pinilla no ha presentado bienes que puedan ser utilizados para cubrir sus deudas, en el contexto de los procedimientos de ejecución que se han iniciado en su contra. En 2022, un tribunal ordenó a Pinilla y Riffo el pago de las rentas acumuladas desde 2019 hasta 2021, más el reajuste correspondiente, aunque este pago aún no se ha concretado.
Además de este conflicto, Pinilla enfrenta otros problemas financieros. En 2023, la empresa de factoring Primus Capital lo demandó a él, a su padre y a sus asociados por el pago de pagarés que suman un total de $483 millones. En respuesta a esta demanda, Pinilla contrademandó con el objetivo de anular un pagaré, argumentando que había $309 millones que eran producto de una “usura”, según lo informado por La Tercera.

