
El alcalde de Santiago, Mario Desbordes (RN), ha anunciado su intención de cerrar el Parque Almagro tras una fiesta clandestina organizada por estudiantes universitarios que culminó en agresiones a guardias municipales y desórdenes en la tarde-noche del pasado viernes. El evento, denominado Interazono, contaba con permiso municipal, pero provocó disturbios en el parque situado en el centro de la comuna de Santiago.
Desmanes en el Parque Almagro
La fiesta fue convocada a través de redes sociales para llevarse a cabo en el Parque O’Higgins, sin embargo, no se pudo realizar en ese lugar debido a la intervención de la seguridad del recinto. Posteriormente, los asistentes se trasladaron al Parque Almagro. Según la información proporcionada por la Municipalidad de Santiago, en el lugar se registraron consumos de alcohol y drogas, además de que los vecinos denunciaron ruidos molestos e “incivilidades”.
El director de seguridad municipal, Arturo Urrutia, declaró a Radio Biobío que el personal municipal fue agredido al intentar controlar la situación. “Nos lanzaron botellazos y piedras. Afortunadamente, no hubo lesiones”, afirmó Urrutia.
Medidas anunciadas por el alcalde
El alcalde Mario Desbordes comunicó este sábado que, a raíz de los incidentes, su administración buscará el cierre del parque para poder controlar los accesos. En una conversación con Meganoticias, el alcalde explicó que esta medida permitirá “ordenar lo que pasa dentro del parque”. Desbordes comparó esta situación con el cierre del Parque Los Reyes, una decisión tomada por la anterior administración de Irací Hassler.
El alcalde también destacó que el Parque Almagro es un espacio amplio, con obras que superan los 6 mil millones de pesos, y que el cierre no solo implica restringir el acceso, sino también mejorar la iluminación y el espacio en general. Además, se reforzará la seguridad del personal municipal en el parque.
Reproches a los asistentes y a las universidades
Desbordes expresó su descontento con la conducta de los asistentes a la fiesta, calificando los hechos como “bien lamentables” y condenando la actitud de los jóvenes, que, según él, “habla muy mal de ellos”. Asimismo, el alcalde hizo un llamado a las universidades para que se involucren en la problemática, señalando las “externalidades negativas” que generan sus estudiantes.
“Vamos a hablar con las universidades, vamos a hablar con quienes son los que sostienen las instituciones, donde estos estudiantes van a estudiar en el sector de República, en el sector de Almirante Barroso, o institutos profesionales, para que nos ayuden un poco más, porque la verdad que las externalidades negativas que producen sus estudiantes, sus alumnos, sus usuarios, son mucho más de las que, entiendo, ellos han calibrado”, concluyó el alcalde.