La médica Marggie Orozco ha sido condenada a 30 años de prisión por un tribunal en Venezuela tras criticar al presidente Nicolás Maduro a través de un mensaje de WhatsApp. La sentencia se produce en un contexto de creciente represión política y se considera un ataque a la libertad de expresión en el país.
Orozco, de 65 años, se encuentra actualmente recluida en el penal de Táchira y ha sido acusada de “traición a la patria”, “incitación al odio” y “conspiración”. Su detención ocurrió en agosto de 2024, en medio de la crisis que siguió a la controvertida reelección de Maduro, según informó la ONG Justicia, Encuentro y Perdón.
La denuncia contra Orozco fue presentada por dirigentes comunitarios afines al chavismo, quienes se sintieron amenazados por un audio en el que la médica criticaba la gestión del gobierno y llamaba a participar en las elecciones programadas para el 28 de julio de 2024. En el audio, Orozco expresaba su descontento con la distribución de bombonas de gas doméstico en su comunidad.
Organizaciones de derechos humanos han señalado que Orozco ha sufrido dos infartos en los últimos dos años, el más reciente en septiembre de 2024, mientras estaba detenida. Además, se ha reportado que padece de depresión crónica tras la pérdida de dos de sus hijos, uno de ellos víctima de un intento de atraco y el otro fallecido en un accidente.
La reelección de Maduro para un tercer mandato consecutivo en 2024 provocó protestas masivas que resultaron en más de 2,400 detenciones. Aunque alrededor de 2,000 de esos detenidos fueron liberados meses después, la represión ha continuado. Tras las manifestaciones, Maduro instó a sus seguidores a denunciar a los “fascistas” mediante una aplicación diseñada para distribuir bonos y alimentos subsidiados, un término que el chavismo utiliza para referirse a sus opositores.
Actualmente, se estima que hay aproximadamente 882 presos políticos en Venezuela, según el último informe de la ONG Foro Penal.

