El Tribunal Oral en lo Penal de Viña del Mar absolvió al capitán de Carabineros, Marcial Barrera Pino, de los cargos de apremios ilegítimos que le fueron imputados por el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) en relación a los eventos ocurridos durante el estallido social el 5 de noviembre de 2019 en esa ciudad. La sentencia, emitida por el tribunal, determinó que no se presentó evidencia suficiente que demostrara la participación del acusado en los hechos investigados.
En su fallo, el tribunal destacó la ausencia de un reconocimiento directo de Barrera Pino por parte de la víctima y de testigos presenciales, tanto en la fase de investigación como durante el juicio. En una diligencia de reconocimiento fotográfico, la víctima identificó a una persona diferente a Barrera Pino, lo que llevó al tribunal a concluir que la identificación del acusado no fue inmediata, sino que se basó en inferencias del oficial investigador, lo que fue considerado insuficiente para establecer su autoría.
El tribunal subrayó que la falta de reconocimiento directo del acusado generó “un manto de incertidumbre” sobre la identidad del autor del hecho punible, dejando abierta la posibilidad de que el agresor fuera otra persona. Además, se desestimó la evidencia presentada por la parte acusadora que intentaba demostrar que Barrera Pino o el carro policial Z7419 en el que se desplazaba habían ingresado a la Plaza Vergara, donde se produjo el disparo en cuestión. La resolución indicó que la prueba no era suficiente para corroborar este punto.
En relación a los audios radiales, el tribunal consideró que la afirmación del acusado de estar “procediendo al interior de la plaza” era “absolutamente imprecisa”, dado que en la zona existían tres plazas: Vergara, Latorre y Sucre. Por lo tanto, concluir que se refería a Plaza Vergara fue considerado “antojadizo y carente de fundamento”. La defensa, liderada por la defensora penal pública Pía Quijada, argumentó que el acusado podría haber estado hablando de Plaza Sucre.
El tribunal también observó que no se llevaron a cabo todas las diligencias investigativas necesarias para descartar la posible participación de otros individuos o funcionarios policiales presentes en el área durante el incidente, lo que reforzó la insuficiencia de la prueba en contra de Barrera Pino.
Tras la absolución, Marcial Barrera expresó su agradecimiento a la Defensoría Penal Pública de Valparaíso y a su defensora, Pía Quijada, por su “empatía, profesionalismo y dedicación”. Quijada, por su parte, destacó que el resultado favorable en el juicio fue el resultado de casi tres años de investigación y un trabajo técnico exhaustivo, que incluyó declaraciones de testigos clave y exposiciones periciales que fueron determinantes para establecer la inocencia de su cliente.

