La salida del exsubsecretario del Interior, Manuel Monsalve, por una investigación relacionada con una denuncia de violación ha generado un intenso debate en el ámbito político y social. La controversia se ha centrado en la percepción de privilegios en el manejo del caso, lo que ha llevado a críticas tanto de la oposición como de la opinión pública.
Declaraciones de la ministra de la Mujer
La ministra de la Mujer, Antonia Orellana, realizó declaraciones que han sido interpretadas como polémicas. En una entrevista con Mega, Orellana sugirió que la situación de un subsecretario acusado de violación podría ser diferente a la de un ciudadano común. Ella afirmó: “no estamos hablando de un portero de un servicio público, estamos hablando de nada más ni nada menos de quien está a cargo de la seguridad del país”. Sin embargo, también aclaró que esto no implica que Monsalve haya recibido un trato preferencial.
Reacciones de la oposición
Las palabras de Orellana provocaron reacciones inmediatas en la oposición. La diputada Yovana Ahumada (Demócratas) cuestionó: “¿si hubiese sido entonces un portero, se hubiese actuado de otra manera?”. Por su parte, Flor Weisse (UDI) enfatizó que “no hay ciudadanos de segunda ni de tercera categoría y menos cuando se trata de situaciones tan graves”. La diputada Chiara Barchiesi (Revolución Democrática) criticó lo que percibió como un doble estándar en el feminismo de la ministra, sugiriendo que sus consideraciones varían según la ideología política del acusado. La diputada Ximena Ossandón (RN) también expresó su descontento, calificando la falta de empatía de Orellana como “impresentable”.
Investigación y diferencias con otros casos
El diputado Henry Leal (UDI) ha solicitado aclaraciones al Ministerio Público sobre la reunión de Monsalve con el fiscal Xavier Armendáriz en un hotel, lo que ha suscitado más preguntas sobre el manejo del caso. Además, se ha comparado el caso de Monsalve con el de Jorge Valdivia, quien fue detenido y formalizado en un solo día tras una denuncia de violación. El presidente de RN, Rodrigo Galilea, destacó que “no pasaron ni 12 horas y Valdivia quedó detenido y citado a audiencia de formalización”, lo que considera “demasiado llamativo”. La Fiscalía Oriente ha explicado que la diferencia en el tiempo de respuesta se debe a la “pronta denuncia” en el caso de Valdivia, mientras que la denuncia contra Monsalve se demoró semanas.
Impacto en el Gobierno y cambios en el gabinete
La situación ha tenido repercusiones en el Gobierno, donde el presidente Gabriel Boric reconoció que “los últimos días no han sido fáciles”. La salida de Ana Lya Uriarte, quien se desempeñaba como asesora legislativa, ha sido parte de las consecuencias de este escándalo. La oposición ha exigido cambios en el gabinete, con peticiones específicas para que la ministra Orellana y la ministra del Interior, Carolina Tohá, dejen sus cargos. Tohá, sin embargo, ha defendido la gestión del Gobierno, afirmando que “mostrando que las instituciones responden correctamente, se esclarecen las cosas”.
Incautación de dispositivos electrónicos
En el marco de la investigación, la Policía de Investigaciones (PDI) había incautado dos celulares de Monsalve, pero se reportó la aparición de un tercer dispositivo que también fue requisado. La abogada de Monsalve, María Inés Hovitz, ha presentado una cautela de garantía en los tribunales, lo que se discutirá en una audiencia programada. Por otro lado, el equipo legal de la denunciante ha cambiado de abogado, con la salida de Roberto Ávila y la entrada de María Elena Santibáñez, quien tiene experiencia en la Unidad de Delitos Sexuales de la Fiscalía Nacional.

