Este sábado, el Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) anunció el fallecimiento de Luisa Riveros, una mujer que se destacó por su valentía al denunciar los crímenes de lesa humanidad ocurridos durante la dictadura militar en Chile, en un momento significativo cuando el papa Juan Pablo II visitó el país en 1987.
A través de sus redes sociales, el INDH rindió homenaje a la pobladora de la comuna de Cerro Navia, expresando: “Hoy, en el Día de las Detenidas y Detenidos Desaparecidos, nos despedimos de Luisa Riveros, pobladora que luchó valientemente por la recuperación de la democracia”. La institución destacó que Luisa se atrevió a denunciar, ante el mundo, los horrores de la dictadura. En 1987, durante la visita del Papa, en la población La Bandera, Luisa subió a un escenario para hablar sobre la pobreza y relatar los crímenes que se estaban cometiendo en Chile.
El INDH recordó las palabras que Riveros pronunció en La Bandera a finales de la década de los 80: “Queremos una vida digna sin dictadura”. En su discurso, Luisa también mencionó: “Por lo mismo, vamos a visitar a los presos políticos y a los torturados. Pedimos que se haga justicia y vuelvan los exiliados. Acompañamos a los familiares de los detenidos desaparecidos y queremos que se nos escuche y se nos respete”.
La Municipalidad de Cerro Navia también rindió homenaje a la histórica vecina que falleció. En un comunicado, expresaron: “Con un susurro cargado de orgullo y compromiso, hoy Cerro Navia abraza el legado de Luisa Riveros, quien falleció esta mañana”.
La municipalidad destacó que Luisa, como joven pobladora, se convirtió en una voz valiente que expuso su vida y el sufrimiento del pueblo ante el Papa Juan Pablo II en 1987, denunciando la pobreza, la represión y el exilio que la dictadura imponía, diciendo lo que muchos callaron.
En su homenaje, la municipalidad declaró luto comunal y afirmó: “Hoy, cuando las banderas ondean en silencio, recogemos esa voz que aún late entre nosotros. Luisa se convierte en memoria viva: nos interroga, nos reta, nos convoca a un mañana más justo”.
Finalmente, cerraron el homenaje con un mensaje esperanzador: “Que este luto no sea solo sombra, sino horizonte: su fuerza nos impulsa a construir un futuro donde las palabras no callen y el pueblo siempre tenga voz.”

