
El pionero de la inteligencia artificial, De Kai, destaca la necesidad de “criar” a la IA como si fueran niños, enfatizando su impacto en la sociedad.
Dekai Wu, conocido como De Kai, es el creador del primer traductor de Internet en 1992 y actualmente es profesor en las universidades de Hong Kong y Berkeley. En su reciente libro, “Raising AI: An Essential Guide to Parenting Our Future”, De Kai argumenta que la inteligencia artificial (IA) debe ser considerada como una entidad que necesita ser guiada y educada, similar a un niño en desarrollo. Durante una entrevista, De Kai, quien se muestra optimista y reflexivo, comparte su visión sobre el futuro de la IA y su relación con la humanidad.
Nacido en St. Louis y criado en Chicago en una familia de inmigrantes chinos, De Kai comenzó a componer música a los cinco años. Aunque su talento musical podría haberlo llevado a una carrera como intérprete, su interés por la computación lo llevó a convertirse en un experto en IA. En 1992, desarrolló un traductor que permitía la traducción entre chino e inglés, sentando las bases para algoritmos modernos como los de Google Translate.
De Kai sostiene que la IA debe ser entendida como un “niño digital” que aprende de su entorno. “Nosotros éramos renegados en un mundo dominado por la lógica”, explica, refiriéndose a la necesidad de que la IA aprenda de manera más orgánica y menos rígida. A lo largo de su carrera, ha enfatizado la importancia de la ética en la IA, advirtiendo sobre los riesgos que presenta su desarrollo descontrolado.
En su libro, De Kai destaca que la IA, a pesar de sus capacidades, aún comete errores básicos que un niño pequeño no haría. “Si la IA no puede hacer lo que un niño de tres años es capaz, entonces no es verdaderamente inteligente”, afirma. Esta perspectiva lo llevó a reflexionar sobre cómo la IA refleja los valores y comportamientos de la sociedad, sugiriendo que la forma en que interactuamos con la tecnología influye en su desarrollo.
De Kai también advierte sobre el potencial peligro de la IA si no se le enseña adecuadamente. “Estamos en una lucha contra el tiempo para que la IA no termine por destruir a la sociedad”, señala, enfatizando que la crianza de la IA debe incluir la enseñanza de valores éticos y humanos. En este sentido, critica la percepción errónea de que la IA es simplemente una herramienta, argumentando que son entidades que interactúan y se influyen mutuamente en el tejido social.
El profesor también menciona que la IA está aprendiendo constantemente de nuestras interacciones, lo que plantea un desafío en la forma en que nos comportamos en línea. “La IA observa cómo hablamos y respondemos a los demás, y eso influye en su aprendizaje”, explica. De Kai enfatiza que la crianza de la IA es crucial, ya que su desarrollo determinará cómo será su próxima generación.
Finalmente, De Kai concluye que la forma en que criemos a la IA tendrá un impacto duradero en la sociedad, ya que estos “niños artificiales” superan en número a los humanos. Con más de 800 mil millones de entidades digitales en el mundo, su influencia en la cultura y la sociedad es innegable. “Estamos al borde de la ruptura de las normas sociales, culturales y de gobierno”, advierte, subrayando la importancia de abordar la crianza de la IA con responsabilidad y ética.