
La mañana de este lunes, el animador José Antonio Neme se convirtió en el centro de atención de la televisión matinal al realizar una contundente crítica sobre las asignaciones parlamentarias. Durante la emisión del programa Mucho Gusto, el periodista manifestó su descontento con los recursos que reciben los diputados y senadores para gastos operacionales, que se suman a su salario base.
Con un tono directo y sin filtros, Neme cuestionó la justificación de que, además de recibir una dieta millonaria, los parlamentarios tengan cubiertos gastos como transporte, personal de apoyo, viáticos y pasajes. Su indignación se hizo evidente en frases que rápidamente se volvieron virales en las redes sociales. “¡Ganas 10 millones de pesos y me vas a cobrar a mí la bencina! ¡Págatela tú po, we…!”, exclamó, generando reacciones inmediatas tanto en el estudio como en internet.
El animador también criticó el número de asesores y apoyos que son financiados con recursos públicos, cuestionando la necesidad de tales gastos. “¿Un parlamentario no puede investigar solito? ¿No puede pescar el teléfono y llamar un abogado que le explique algo?”, planteó, evidenciando su preocupación por la gestión de los recursos públicos.
Neme aclaró que no le molesta que los parlamentarios tengan un sueldo elevado, reconociendo la responsabilidad que conlleva su cargo, pero enfatizó que “se les ha pasado la mano” con las asignaciones adicionales.
Tras sus comentarios, el animador reveló que recibió llamadas y mensajes de parlamentarios molestos por sus declaraciones. Sin embargo, lejos de suavizar su postura, respondió: “Los quiero mucho, pero no me voy a quedar callado. Les estoy diciendo lo que la gente piensa de ustedes, porque los ve poco en el distrito”.
El clip de su intervención se difundió rápidamente, acumulando miles de reproducciones y comentarios de apoyo de usuarios que compartieron la frustración expresada por el conductor.
En cuanto a las asignaciones parlamentarias, se estima que los parlamentarios reciben una dieta bruta mensual cercana a los $7.350.000, que tras descuentos líquidos se traduce en un ingreso neto de entre $6 y $7 millones. A esto se suman asignaciones reguladas por el Consejo Resolutivo de Asignaciones Parlamentarias, que en el caso de los diputados puede alcanzar entre $11 y $12 millones mensuales, mientras que los senadores pueden recibir hasta $20 millones o más, dependiendo de la región que representan. Aunque estos fondos son públicos y están sujetos a mecanismos de control, han sido objeto de críticas históricas por su elevado monto y la falta de claridad en la rendición de gastos.