El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, afirmó este miércoles que el estrecho de Ormuz está “empezando a reabrirse” tras un acuerdo de alto al fuego con Irán.
Durante una visita a Budapest, Vance comunicó a los medios que se han observado señales de reactivación en el tránsito por el estrecho, lo que podría impactar el transporte de petróleo y otras materias primas en un corto plazo, posiblemente entre “hoy y mañana”. Esta declaración se produce un día después de que la administración del presidente Donald Trump alcanzara un acuerdo con Teherán para un alto el fuego de dos semanas.
La Casa Blanca, por su parte, desmintió las informaciones que indicaban que Irán había interrumpido nuevamente el tránsito por el estrecho de Ormuz, que había sido reabierto como parte del acuerdo. En cambio, la administración estadounidense reportó un “aumento en el tráfico” marítimo en la zona, lo que sugiere una normalización de las actividades comerciales.
Vance también destacó su participación directa en las negociaciones con Irán, subrayando que uno de los avances significativos es la disposición de Israel a “autoregularse” en sus acciones contra el sur de Líbano, lo que podría facilitar un acuerdo beneficioso para todas las partes involucradas.
Sin embargo, la situación se complicó cuando Teherán anunció que había detenido la navegación de buques petroleros por el estrecho, que había sido reactivada tras el pacto, en respuesta a los recientes bombardeos israelíes en Líbano. Esta información fue reportada por la agencia Fars, que está vinculada a la Guardia Revolucionaria iraní.
El presidente Trump, en declaraciones posteriores, calificó los ataques israelíes contra el grupo chií Hezbolá en Líbano como una “escaramuza” que no está relacionada con el alto el fuego temporal acordado con Irán, sugiriendo que las hostilidades en la región continúan a pesar de los esfuerzos por alcanzar la paz.

