La muerte de un paciente en el Hospital del Salvador ha reavivado la controversia en torno a la llamada “cirugía exprés” que se realizó a la madre de la ministra de Salud, Ximena Aguilera, un caso que ya está bajo investigación por la Contraloría General de la República y que ha suscitado críticas tanto en el ámbito político como en el médico y entre la ciudadanía.
El fallecimiento del paciente ocurrió tres días después de una cirugía abdominal programada, en un contexto donde se ha revelado que su programación quirúrgica fue alterada coincidiendo con el adelanto de la operación de cadera de la madre de la ministra. A pesar de que el hospital ha declarado que no hay relación entre ambos eventos, la coincidencia ha generado sospechas sobre posibles privilegios en el sistema público de salud.
En un comunicado, el Hospital del Salvador informó que el paciente había estado hospitalizado durante cinco días antes de su muerte, en estado grave y bajo cuidados intensivos, recibiendo tratamiento médico continuo acorde a su condición. La dirección del hospital enfatizó que la cirugía del paciente fallecido era programada y no se trataba de una urgencia, argumentando que las modificaciones en la programación quirúrgica son parte de la dinámica habitual en hospitales de alta complejidad. “El procedimiento fue realizado de forma oportuna para este tipo de intervenciones”, afirmaron, descartando que la cirugía a la madre de la ministra Aguilera haya implicado la postergación de una urgencia vital.
A pesar de estas aclaraciones, el hospital ha decidido llevar a cabo una auditoría clínica para revisar el caso en detalle, buscando así ofrecer transparencia ante la creciente presión pública y mediática.
La controversia se ha intensificado tras la confirmación de que la Contraloría General de la República ha solicitado información formal sobre el caso, lo que ha elevado la discusión a un nivel institucional. Parlamentarios de oposición y el Colegio Médico han exigido una investigación imparcial, no solo para determinar si hubo trato preferente, sino también para proteger a los equipos de salud involucrados en las decisiones clínicas.
Aunque el Hospital del Salvador sostiene que todas las acciones se han llevado a cabo bajo criterios técnicos y médicos, la expresión “cirugía exprés” ha calado en la opinión pública, simbolizando un posible trato desigual en el acceso a la atención sanitaria.

