El Gobierno de Estados Unidos (EEUU) ha anunciado una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información relacionada con el atentado con bomba del vuelo 901 de Alas Chiricanas en Panamá, ocurrido en 1994, que dejó un saldo de 21 personas fallecidas. Este atentado es presuntamente atribuido al grupo Hezbolá.
A través de un comunicado oficial, el Departamento de Estado de los EE.UU. ha indicado que el programa Recompensas por la Justicia (RFJ) está dispuesto a gratificar a quienes proporcionen información que conduzca al arresto o condena de cualquier individuo que haya “cometido, intentado o conspirado para cometer o haya ayudado o instigado a cometer” el atentado.
El atentado del vuelo panameño Alas Chiricanas
El 19 de julio de 1994, el vuelo 901 de Alas Chiricanas se encontraba en ruta hacia la ciudad de Panamá cuando una bomba a bordo detonó poco después de despegar del aeropuerto France Field en Colón, Panamá. La explosión resultó en el estrellamiento del avión en una selva remota, aproximadamente a 10 millas del aeropuerto, causando la muerte de 21 pasajeros, entre los cuales se encontraban tres ciudadanos estadounidenses.
La Oficina del Director de Inteligencia Nacional de los EE.UU. determinó que el grupo chií libanés Hezbolá fue el responsable del atentado. Tras el ataque, un individuo identificado como Ali Hawa Jamal, quien también perdió la vida en el atentado, fue señalado como el sospechoso que transportaba la bomba en el avión.
Este suceso se produjo un día después de que un artefacto explosivo improvisado fuera detonado en un vehículo en el edificio de la Sociedad Judía Argentina de Ayuda Mutua en Buenos Aires, Argentina. En ese ataque, 85 personas murieron y alrededor de 300 resultaron heridas.
Un grupo que se autodenomina Ansar Allah, que el gobierno de los EE.UU. ha identificado como un alias de Hezbolá, emitió un comunicado en Líbano pocos días después, reivindicando la responsabilidad por ambos ataques.
El Departamento de Estado ha instado a cualquier persona que posea información sobre los responsables del atentado a que se comunique con ellos a través de aplicaciones como Signal, Telegram o WhatsApp. En el comunicado se asegura que “toda la información se mantendrá estrictamente confidencial” y que “puede haber reubicación disponible”.
El programa RFJ del Departamento de Estado es administrado por el Servicio de Seguridad Diplomática y, desde su creación en 1984, ha otorgado más de 250 millones de dólares a más de 125 personas en todo el mundo que han proporcionado información valiosa que ha contribuido a resolver amenazas a la seguridad nacional.
En mayo de 2018, el presidente panameño Juan Carlos Varela solicitó la reapertura de la investigación sobre el atentado que resultó en la muerte de 21 pasajeros, en su mayoría judíos, tras recibir nuevas pruebas de Israel que apuntaban a Hezbolá. Este atentado es considerado el más grave en la historia de Panamá y permanece sin resolver, con todas las víctimas fallecidas, entre las cuales se encontraban una docena de empresarios de la comunidad judía establecida en Panamá, quienes regresaban de realizar negocios en la Zona Libre de Colón, la zona franca más grande del continente.

