
Este martes se lleva a cabo la formalización de Hernán Meneses, de 18 años, quien está imputado como autor del ataque armado en el Instituto Obispo Silva Lezaeta de Calama, que resultó en la muerte de la inspectora María Victoria Reyes, de 59 años, y dejó a otras cuatro personas heridas.
Durante la audiencia, el fiscal Eduardo Peña presentó detalles escalofriantes sobre la planificación del ataque, que fueron hallados en un cuaderno del imputado. Este cuaderno contenía una inscripción en latín que se traduce como “Día de Ira”. Según el periodista Matías Jeanneret, enviado especial de Meganoticias, el cuaderno reveló que Meneses había fijado como fecha límite para llevar a cabo el ataque el 15 de mayo de este año, y que el lugar elegido era precisamente el colegio donde se produjo el trágico incidente.
El motivo detrás del ataque, según los escritos de Meneses, era el odio, el capitalismo y la misantropía, que se define como una aversión al trato con otras personas. El cuaderno también indicaba que las víctimas que Meneses pretendía atacar eran alumnos, específicamente niños de primer básico, o cualquier persona que se interpusiera en su camino. El imputado había planeado atacar a un máximo de cuatro víctimas, aunque su objetivo ideal era alcanzar a ocho.
Uno de los pasajes más inquietantes del cuaderno decía: “No pretendo sobrevivir”, lo que sugiere que Meneses buscaba causar un impacto significativo y ganar notoriedad por su acto. Además, el imputado era consciente de las consecuencias de su acción, mencionando que podría ser detenido y enfrentar una condena de presidio perpetuo calificado. Sin embargo, también expresó su deseo de ser abatido por un carabinero, indicando que para ello debía demostrar que poseía armas reales cuando llegara la policía.
Este caso se encuentra en proceso judicial, y es importante recordar que los involucrados no deben ser considerados culpables hasta que se determine lo contrario por las autoridades competentes.