
Debido a las altas temperaturas que se han registrado durante el verano, se ha observado un incremento en las consultas en los centros asistenciales por golpes de calor y deshidratación.
Aumento en las consultas por golpes de calor
Desde el Ministerio de Salud se ha confirmado que las consultas relacionadas con estas afecciones han aumentado en un 4% solo en el mes de enero, pasando de 1048 a 1086 casos. Esta situación ha llevado a que los centros de salud estén preparados para manejar adecuadamente los efectos adversos que pueden surgir debido a las altas temperaturas.
Monitoreo de casos
El subsecretario de salud pública (S), Christian García, ha destacado que se están realizando monitoreos constantes de los posibles casos de afecciones relacionadas con el calor. En sus declaraciones, mencionó: “Llevamos un monitoreo cercano de las consultas de urgencia a través de sistemas informáticos, capaces de detectar cuáles son los diagnósticos asociados a la exposición al calor; insolación; golpes de calor y otras situaciones relacionadas con los aumentos de temperatura”.
García también agregó: “Eso nos permite estar monitoreando toda la red pública de salud y los centros de urgencia”.
Impacto de las altas temperaturas en la salud
Es importante señalar que la temperatura corporal de una persona puede elevarse por encima de los 41°C, lo que puede provocar síntomas como piel seca, pulso acelerado, mareos, náuseas e incluso convulsiones. Por lo tanto, se recomienda buscar atención médica ante cualquier señal de alerta durante los días de calor.
Prevención y recomendaciones
El presidente de la Asociación Nacional de Urgencia, Alan Mix, ha afirmado que este tipo de situaciones son prevenibles y que ha habido un aumento en la frecuencia de estas consultas en tiempos recientes. Mix comentó: “Sin duda estamos expuestos a altas temperaturas, por lo tanto es más frecuente este tipo de consultas de pacientes que ingresan por factores asociados a cuadros de calor”.
Entre las recomendaciones que ofrecen los profesionales de la salud se encuentran evitar la exposición al sol durante las horas más calurosas, que son entre las 10:00 y las 18:00 horas. Además, se aconseja el uso de protector solar, vestir ropa ligera, mantenerse hidratado y, en lo posible, utilizar sombrillas para protegerse del sol.