El Gobierno francés, liderado por el primer ministro Sébastien Lecornu, se enfrenta esta semana a dos mociones de censura presentadas por la Agrupación Nacional (RN) de Marine Le Pen y La Francia Insumisa (LFI) de Jean-Luc Mélenchon, en respuesta a la aprobación del Plan Plurianual de la Energía (PPE) por decreto el pasado 12 de octubre, sin pasar por el Parlamento.
Las mociones de censura se centran en la forma en que el Ejecutivo adoptó el PPE, que establece los objetivos energéticos de Francia hasta 2035. Mathilde Panot, líder de los diputados de LFI, expresó en su cuenta de X que “es inaceptable que esas decisiones que comprometen a nuestro país durante decenios se tomen por decreto, sin debate ni voto de la Asamblea Nacional”. Panot ha instado a otros partidos de izquierda a unirse a su iniciativa.
Por su parte, el RN también critica la falta de debate parlamentario y cuestiona el contenido del PPE, argumentando que promueve una política que perjudica el crecimiento económico. Según el RN, el plan “acelera las energías intermitentes, miente sobre la nuclear y hace pesar un riesgo sobre las finanzas públicas”.
El debate sobre las mociones de censura está programado para comenzar el miércoles, dado que deben transcurrir al menos 48 horas desde su presentación. Sin embargo, se anticipa que ninguna de las mociones logrará los 289 votos necesarios para destituir al Gobierno.
El PPE representa un compromiso claro con la energía nuclear como estrategia para reducir la dependencia de combustibles fósiles, en línea con el objetivo de alcanzar cero emisiones netas para 2050. El plan incluye la construcción de seis nuevos reactores nucleares de generación EPR2, que se espera que entren en funcionamiento a partir de 2038, con la posibilidad de añadir otros ocho.
Mientras tanto, el Gobierno ha decidido no cerrar ningún reactor nuclear en los próximos años, ya que estos actualmente generan aproximadamente el 70% de la electricidad del país. En su lugar, se enfocará en la “optimización” de la vida útil de los reactores existentes.
En cuanto a las energías renovables, el Ejecutivo tiene como meta alcanzar 15 gigavatios (GW) de capacidad eólica marina para 2035, lo que representa una reducción respecto a las proyecciones anteriores. El PPE también propone un desarrollo “razonado y realista” de las instalaciones eólicas terrestres y de los parques solares, lo que implica un freno en comparación con los planes previos.

