
El Gobierno de Chile ha presentado un informe que revela una disminución en varios tipos de delitos durante el año 2025, según datos del Centro de Estudios y Análisis del Delito (CEAD), que depende de la Subsecretaría de Prevención del Delito. Este balance, dado a conocer el miércoles, destaca una baja en delitos contra la vida, robos violentos, violencia intrafamiliar y delitos contra la propiedad no violentos.
En particular, los delitos contra la vida e integridad de las personas han mostrado una reducción del 1,8% en comparación con 2024, con una tasa que pasó de 1.263,9 a 1.240,8 casos por cada 100 mil habitantes. Esto se traduce en una disminución de los casos policiales, que cayeron de 253.870 a 250.720. Dentro de esta categoría, se observan descensos significativos en abusos sexuales (-7,4%), homicidios (-4,1%), lesiones leves (-2,4%), lesiones graves o gravísimas (-2,2%) y violaciones (-1,8%).
Los robos violentos también han experimentado una notable disminución, con una caída del 9,8% en la tasa, que se redujo de 600,1 a 541,5 por cada 100 mil habitantes. Los casos de robos violentos bajaron de 120.548 a 109.419, destacando una reducción del 22,2% en el robo violento de vehículos motorizados y del 12,0% en robos con violencia o intimidación.
En el ámbito de la violencia intrafamiliar, la tasa se redujo un 3,2%, pasando de 704,2 a 681,9 casos por cada 100 mil habitantes, con un descenso en los registros policiales de 141.445 a 137.801. Las mayores caídas se registraron en casos con lesiones psicológicas (-5,0%) y físicas (-4,6%).
Sin embargo, el informe también señala un aumento preocupante en delitos relacionados con drogas, que crecieron un 17,9%, con una tasa que subió de 79,3 a 93,5 por cada 100 mil habitantes. Los casos policiales en este ámbito aumentaron de 15.932 a 18.890, impulsados principalmente por el incremento en microtráfico (21,6%) y otras infracciones a la Ley de Drogas (24,5%).
Asimismo, los delitos vinculados a armas también mostraron un incremento del 2,4%, con una tasa que pasó de 144,7 a 148,2 por cada 100 mil habitantes, y los casos subieron de 29.065 a 29.944. A pesar de esto, se registraron disminuciones en las denuncias por porte o posesión de armas o explosivos (-1,6%) y por otras infracciones a la Ley de Armas (-4,5%).
En cuanto a los delitos contra la propiedad no violentos, se observó una baja del 2,4%, con una reducción en la tasa de 1.586,4 a 1.548,6 por cada 100 mil habitantes, y los casos disminuyeron de 318.656 a 312.918. Las caídas más significativas se dieron en el robo de objetos desde vehículos (-7,4%), robo en lugar no habitado (-5,7%) y robo en lugar habitado (-4,8%).
Este informe refleja un panorama mixto en la seguridad pública del país, con avances en la reducción de ciertos delitos, pero también con desafíos significativos en el ámbito del narcotráfico y la violencia asociada a las armas.