Con 50 años de trayectoria, el principal importador de bicicletas en Chile, Andes Industrial, enfrenta un complejo panorama que podría llevar a su quiebra. La familia Gelfenstein, propietaria de la empresa, ha presentado una solicitud de reorganización judicial debido a las millonarias deudas acumuladas con diversas entidades bancarias. La última actualización en este proceso judicial es la revelación de su propuesta de acuerdo, que busca saldar un pasivo total que asciende a $17 mil millones, siendo los principales acreedores BancoEstado, Scotiabank, BICE, Banco de Chile, Santander, Itaú, Security y BCI.
Motivos de la crisis financiera de los Gelfenstein
La crisis que atraviesa la familia Gelfenstein no es un caso aislado, ya que muchas empresas de diferentes sectores han tenido que solicitar reorganización judicial. En este caso, la pandemia de coronavirus ha sido el principal factor que ha desencadenado la delicada situación financiera de Andes Industrial. Según lo expresado ante la justicia, la alta demanda de bicicletas durante los momentos más críticos del covid-19 provocó disrupciones en la cadena de suministro a nivel global, lo que impactó negativamente en la disponibilidad de productos y en los plazos de entrega.
Medidas adoptadas por Andes Industrial
Ante la escasez de productos, Andes Industrial tomó la decisión de adelantar pedidos como una medida de emergencia. Sin embargo, a medida que la vida cotidiana fue regresando a la normalidad, la demanda por bicicletas disminuyó considerablemente. Factores como la alta inflación y el tipo de cambio contribuyeron a que la empresa se quedara con un inventario amplio que no logró vender, mientras que sus costos fijos y deudas continuaron aumentando.
Propuesta de acuerdo para evitar la quiebra
El último desarrollo en la complicada situación de los Gelfenstein fue la presentación de su propuesta de acuerdo de reorganización judicial. En este documento, la familia propone la venta de varios bienes inmuebles, incluyendo propiedades situadas en Santiago, lo que podría permitirles recaudar hasta $2 mil millones.
Además, sugieren una reducción de los costos operativos, lo que implica disminuir de manera gradual y porcentual el uso de las bodegas que actualmente arriendan, con el objetivo de llegar a un 0% de uso para diciembre de 2025.
En cuanto a los plazos de pago establecidos en la propuesta, los Gelfenstein plantean abonar el 5% del capital adeudado el 26 de diciembre de 2025, otro 5% en la misma fecha de 2026, y el 90% restante se liquidaría el 26 de diciembre de 2027. Para que este plan se lleve a cabo, la familia necesita la aprobación de sus acreedores.

