El déficit fiscal estructural en Chile se ha elevado al 3,55% del PIB, lo que equivale a aproximadamente 13.200 millones de dólares, según el Informe de Finanzas Públicas (IFP) del cuarto trimestre de 2025, publicado recientemente. Este déficit es el más alto registrado en un periodo sin crisis y marca el tercer incumplimiento consecutivo de la meta fiscal establecida por el Gobierno de Gabriel Boric, que había comprometido un déficit de solo 1,1% en la Ley de Presupuestos 2025.
La situación ha generado una fuerte reacción entre los parlamentarios, quienes han cuestionado la gestión económica del actual gobierno. El senador Rojo Edwards (IND-PSC) expresó su descontento en su cuenta de X, afirmando: “Qué manera de llevarse toda la plata para la casa. 3,6% de déficit estructural. Ahora entendemos por qué renunció (Mario) Marcel”. Por su parte, el diputado Juan Antonio Coloma de la UDI calificó la herencia económica del presidente Boric como “simplemente un desastre”, señalando que el déficit ha superado más de tres veces la meta autoimpuesta por el gobierno.
Coloma añadió que “esto es dejar prácticamente al país en bancarrota, con decenas de miles de millones de dólares de deuda. No se había visto antes”. En la misma línea, el diputado Henry Leal criticó la gestión de los ingresos fiscales, indicando que la deuda de 13 mil millones de dólares es “gigantesca” y que el gobierno ha fallado en sus estimaciones de ingresos fiscales durante su mandato, a pesar de no haber enfrentado crisis como pandemias o desastres naturales.
El legislador Jorge Durán también se unió a las críticas, afirmando que el gobierno ha superado las peores expectativas de los expertos y advirtiendo que el próximo gobierno enfrentará grandes dificultades para reactivar la economía debido a este déficit.
Joanna Pérez, jefa de bancada de Demócratas, comentó que las cifras reflejan “una conducción fiscal que no estuvo a la altura de la responsabilidad que el país requiere”. Pérez destacó que las advertencias sobre la situación fiscal fueron desoídas y anunció la creación de una comisión investigadora tras el receso legislativo para que el gobierno rinda cuentas sobre su gestión.
Este contexto económico se presenta en un momento crítico, ya que el futuro gobierno de José Antonio Kast deberá enfrentar las consecuencias de este déficit estructural, que ha generado preocupación entre los legisladores y la ciudadanía en general.

